Meta y TikTok han activado mecanismos especiales para situaciones de crisis y trabajan con organizaciones de verificación de hechos para la identificación rápida de información falsa que podría alentar nuevos cruces hacia Ceuta. La cooperación es actualmente voluntaria, pero la Comisión discutirá el jueves si son necesarias otras herramientas previstas por la Ley de Servicios Digitales.
Meta y TikTok han activado sus protocolos para situaciones de crisis tras los eventos en Ceuta y participan en un mecanismo especial mediante el cual las organizaciones de verificación de hechos pueden señalar rápidamente información falsa o engañosa relacionada con posibles nuevos cruces de la frontera. La Comisión Europea dice que está en contacto diario con las plataformas y Europol y analizará si la situación requiere el uso de herramientas adicionales previstas por la Ley de Servicios Digitales.
En resumen
Meta y TikTok han confirmado a la Comisión que han activado sus protocolos internos para situaciones de crisis tras los eventos en Ceuta.
Un mecanismo ad-hoc reúne a las plataformas y organizaciones de verificación de hechos, que pueden señalar información falsa relacionada, por ejemplo, con la aparición de un nuevo cruce masivo de la frontera.
El mecanismo funciona actualmente mediante cooperación voluntaria. La Comisión coordina el intercambio de información, pero no decide qué contenido debe ser eliminado o restringido.
La Comisión, Europol y las plataformas están en contacto diario, y las autoridades nacionales de aplicación de la ley pueden estar involucradas cuando sea necesario.
El jueves, el grupo de trabajo para la integridad de la información de la Junta de Coordinadores de Servicios Digitales analizará la monitorización de la situación y la posibilidad de utilizar otras herramientas de la DSA.
La Comisión ha intensificado la coordinación con Meta y TikTok después de que la información falsa distribuida en las redes sociales se asociara con los desplazamientos masivos hacia Ceuta. Bruselas intenta limitar la difusión de mensajes que podrían crear la impresión de que existen nuevas oportunidades para el cruce ilegal de la frontera externa de la Unión.
La vicepresidenta ejecutiva para la soberanía tecnológica, seguridad y democracia, Henna Virkkunen, ha discutido la situación con el ministro español para la transformación digital y la administración pública, Óscar López. La Comisión ha transmitido que está preparada para ofrecer a España apoyo adicional en el ámbito digital, incluidos los instrumentos de la Ley de Servicios Digitales, si las autoridades españolas lo solicitan.
La cooperación utilizada actualmente se basa en el Código de conducta sobre desinformación. La Comisión convocó la semana pasada una primera reunión con Meta, TikTok y organizaciones de verificación de hechos que participan en este marco.
Las plataformas han confirmado en el marco de las discusiones que han activado sus propios protocolos de crisis. Paralelamente, los participantes han decidido introducir un mecanismo ad-hoc de escalada y cooperación que puede ser utilizado en situaciones excepcionales.
Los verificadores de hechos pueden transmitir a las plataformas información sobre el contenido problemático que identifiquen. La Comisión ha dado como ejemplo los mensajes falsos que podrían anunciar o alentar un nuevo cruce masivo hacia Ceuta.
La ventaja de las organizaciones locales es el conocimiento del contexto, del idioma y de la información que circula en las comunidades afectadas. Las plataformas pueden utilizar estas señales para verificar más rápidamente si un contenido infringe sus propias reglas.
La Comisión ha precisado que Meta y TikTok se han comprometido a través de sus propias políticas a prohibir ciertas formas de contenido asociado a actividades de facilitación de la migración ilegal y redes de tráfico de migrantes.
La señalización hecha por un verificador de hechos no conduce, sin embargo, automáticamente a la eliminación de una publicación. La plataforma debe evaluar el contenido en relación con sus propias reglas y decidir la medida aplicable.
La Comisión ha insistido en que la cooperación actual es voluntaria. La institución no ordena a las plataformas que eliminen contenido y no toma la decisión final sobre la moderación de una publicación.
Su papel es reunir a los actores implicados y facilitar el intercambio de información entre plataformas, verificadores de hechos, Europol y, cuando sea necesario, las autoridades nacionales.
La Ley de Servicios Digitales contiene también herramientas más formales para gestionar los riesgos sistémicos producidos por las plataformas en línea muy grandes. Sin embargo, la Comisión no ha anunciado la activación de tales medidas en el caso de Ceuta.
Las autoridades españolas deberían solicitar apoyo adicional antes de que Bruselas analice qué otras herramientas de la DSA podrían ser relevantes. La Comisión ha dicho que no había recibido tal solicitud en el momento del briefing.
La institución se ha negado a anticipar qué medidas podrían ser utilizadas si la solicitud llega. La elección dependería de la naturaleza del problema, del tipo de asistencia necesaria y de las obligaciones aplicables a las plataformas.
Una nueva discusión está programada para el jueves en el marco del grupo de trabajo para la integridad de la información de la Junta de Coordinadores de Servicios Digitales. El grupo reúne a las autoridades que contribuyen a la supervisión de la aplicación de la DSA en los Estados miembros.
Los participantes analizarán la información resultante de la monitorización de la situación en Ceuta y discutirán si otras herramientas disponibles en el marco de la DSA podrían ser útiles.
La Comisión presenta el mecanismo actual como una primera línea de respuesta, basada en la cooperación rápida y el intercambio de información, sin excluir medidas adicionales si la evolución de la situación lo justifica.
La intervención está relacionada con el papel que la información distribuida en línea habría tenido en la movilización de las personas que intentaron llegar desde Marruecos a Ceuta.
La Comisión ha dicho que los mensajes desinformativos circulados a través de canales sociales en Marruecos y posiblemente en otros lugares han contribuido a la situación en la frontera. Bruselas ahora intenta evitar la repetición de tales episodios.
Las autoridades europeas también quieren transmitir información clara sobre las consecuencias de los cruces ilegales. La Comisión dice que las personas que no tienen derecho a permanecer deben ser devueltas y que están trabajando conjuntamente con las autoridades españolas y marroquíes para aplicar los procedimientos.
La monitorización de las redes sociales es uno de los componentes del plan más amplio presentado por la presidenta de la Comisión para gestionar la situación.
Los otros elementos incluyen la cooperación con socios externos para prevenir la migración ilegal, el fortalecimiento de las fronteras externas, sistemas de alerta temprana, la lucha contra las redes de tráfico de migrantes y el fortalecimiento de las devoluciones.
La Comisión considera que la monitorización de la información que circula en línea puede ayudar a la identificación rápida de nuevas movilizaciones y a contrarrestar mensajes falsos antes de que estos lleven a las personas a emprender viajes peligrosos.
El mecanismo actual no garantiza, sin embargo, que tales situaciones puedan ser completamente prevenidas. La Comisión ha dicho que la herramienta puede ayudar a las plataformas a aplicar más eficazmente sus propias reglas, pero no ha sostenido que puede eliminar toda la información falsa o todos los intentos de cruce.
La DSA se aplica a los servicios ofrecidos en la Unión Europea. En el caso del contenido que circula fuera de la UE, como los mensajes publicados en Marruecos, la Comisión ha precisado que la cooperación actual con las plataformas se lleva a cabo de manera voluntaria.
Esta delimitación es relevante para la crisis en Ceuta, ya que parte de los mensajes que habrían alentado los cruces no habrían sido publicados inicialmente por usuarios en el territorio de la Unión.
Las plataformas globales pueden, sin embargo, decidir aplicar sus propias reglas independientemente de dónde se haya publicado el contenido. La Comisión puede facilitar el intercambio de información, pero su autoridad jurídica a través de la DSA se refiere a las actividades y servicios cubiertos por la legislación europea.
La crisis en Ceuta ha llevado a la Comisión a combinar medidas en la frontera externa con intervenciones en el espacio informativo. Bruselas considera que los mensajes falsos sobre la posibilidad de entrar y permanecer en la UE pueden influir rápidamente en los desplazamientos de grandes grupos de personas.
La Ley de Servicios Digitales impone a las plataformas en línea muy grandes obligaciones en cuanto a la evaluación y reducción de los riesgos sistémicos asociados a sus servicios. La aplicación concreta depende de la naturaleza del riesgo y del instrumento jurídico utilizado.
En el caso de Ceuta, la Comisión utiliza por el momento el marco de cooperación voluntaria del Código de conducta sobre desinformación y los mecanismos internos de Meta y TikTok.
El paso a herramientas adicionales de la DSA no ha sido decidido. La Comisión continuará analizando la situación junto con las autoridades españolas, los coordinadores de servicios digitales, Europol, las plataformas y las organizaciones de verificación de hechos.
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