Un explicador publicado por el Instituto Europeo de Mercados de Capitales, administrado por CEPS, muestra que el paquete europeo para la integración y supervisión de los mercados de capital podría cambiar profundamente el papel de ESMA. El análisis firmado por Karel Lannoo advierte que la reforma puede ayudar a la integración de los mercados de capital, pero plantea riesgos de complejidad, superposiciones institucionales y una implementación difícil.
ESMA podría recibir un papel mucho más fuerte en la supervisión de los mercados de capital de la Unión Europea, según un explicador publicado por el Instituto Europeo de Mercados de Capitales, administrado por CEPS. El análisis firmado por Karel Lannoo muestra que el paquete para la integración y supervisión de los mercados, conocido como MISP, busca reducir la fragmentación de los mercados europeos, pero plantea preguntas sobre la dimensión, el ritmo y la coherencia de la reforma.
En resumen
El paquete MISP, propuesto por la Comisión Europea en diciembre de 2025, modifica 19 actos legislativos europeos sobre los mercados de capital.
El análisis de ECMI muestra que la reforma ampliaría las competencias de ESMA sobre infraestructuras de mercado significativas, plataformas de negociación, contrapartes centrales, depositarios centrales, administradores de activos y proveedores de servicios cripto.
El paquete propone una nueva estructura de gobernanza para ESMA, con un consejo ejecutivo formado por seis miembros, siguiendo un modelo similar al de la Autoridad de Lucha contra el Blanqueo de Capitales.
ESMA podría recibir aproximadamente 400 empleados adicionales hasta 2030, casi duplicando su tamaño actual.
Karel Lannoo sostiene que un enfoque radical está justificado por la urgente necesidad de financiación a través de los mercados de capital, pero advierte que el paquete es demasiado importante para ser adoptado apresuradamente.
El paquete MISP se presenta en el análisis de ECMI como una de las reformas más importantes recientes de la supervisión de los mercados de capital en la Unión Europea. Busca eliminar las barreras que afectan la negociación, la post-negociación y la gestión de fondos, así como integrar más la supervisión mediante el fortalecimiento del papel de ESMA.
Según el explicador, el paquete incluye una "regulación maestra" de 387 páginas, que modifica 14 reglamentos, una "directiva maestra" de 64 páginas, que modifica tres directivas, y un reglamento sobre la finalización de liquidaciones, de 88 páginas. En total, la reforma modificaría 19 actos legislativos, desde MiFID y CSDR hasta MiCA, regulaciones sobre obligaciones verdes y normas sobre calificaciones ESG.
La cuestión central es la fragmentación de los mercados de capital en la Unión Europea. El análisis muestra que los mercados europeos siguen fragmentados entre reglas, prácticas de supervisión, infraestructuras y enfoques nacionales diferentes, a pesar de que las empresas europeas necesitan más financiación de mercado y canales más eficientes para movilizar inversiones privadas.
El paquete aborda tres grandes áreas: infraestructuras de mercado, gestión de activos y supervisión. En el área de infraestructuras, MISP intentaría facilitar la consolidación de grupos de negociación y post-negociación, la interoperabilidad entre infraestructuras y la supervisión centralizada por parte de ESMA de entidades significativas.
Un cambio importante es la introducción del concepto de Operadores de Mercado Pan-Europeos, operadores de mercado que funcionarían bajo una autorización más cercana a una licencia única europea. El objetivo es simplificar el funcionamiento de los grupos de bolsas y plataformas de negociación que operan de manera transfronteriza.
Para las contrapartes centrales significativas, los depositarios centrales significativos y algunas plataformas importantes de negociación, la supervisión se transferiría a ESMA. Los colegios de supervisión existentes para ciertas entidades serían eliminados, y ESMA recibiría competencias directas sobre algunas infraestructuras de importancia sistémica.
El análisis subraya, sin embargo, que el problema de la post-negociación no es solo uno de supervisión. Los depositarios centrales en Europa siguen fragmentados, los costos de liquidación y custodia son más altos que en América del Norte, y la interoperabilidad no ha producido los resultados esperados. En este contexto, ECMI señala que la supervisión de ESMA debería ir acompañada de un análisis más sólido de las tarifas, el acceso y la transparencia de las comisiones.
En el área de gestión de activos, MISP busca reducir las fricciones en la distribución transfronteriza de fondos UCITS y AIF, introducir un concepto de grupo europeo de gestión de activos y crear un pasaporte europeo para depositarios. Esto permitiría a los depositarios autorizados como bancos o empresas de inversión ofrecer servicios transfronterizos, con el objetivo de eliminar restricciones nacionales y aumentar la competencia.
El paquete también transferiría a ESMA la autorización, supervisión y vigilancia de todos los proveedores de servicios cripto regulados por MiCA. Para ECMI, esto representa una centralización significativa de la supervisión en un área con una clara relevancia transfronteriza.
La parte más importante de la reforma sigue siendo el cambio en ESMA. El análisis muestra que la autoridad debería recibir una nueva estructura de gobernanza, con un consejo ejecutivo formado por un presidente y cinco miembros ejecutivos. Este organismo asumiría tareas del actual consejo de administración y reduciría el papel del consejo de supervisores, donde las autoridades nacionales tienen actualmente una influencia importante.
ESMA también recibiría competencias adicionales de investigación, sanción, revocación de licencias, supervisión del mercado, recaudación de tasas y aplicación de penalizaciones. La autoridad podría dar instrucciones a las autoridades nacionales y intervenir para corregir deficiencias de supervisión.
El explicador advierte que esta centralización debe calibrarse cuidadosamente. Los mercados de capital son más diversos que el sector bancario, y su funcionamiento sigue dependiendo del derecho nacional, la fiscalidad, los estándares de cotización, las prácticas locales y los ecosistemas de mercado. Por esta razón, la supervisión centralizada puede reducir las divergencias, pero no puede eliminar por sí sola las diferencias jurídicas y estructurales entre los Estados miembros.
Otro problema es el riesgo de superposición. Si ESMA recibe competencias directas sin que el papel de las autoridades nacionales sea claramente redefinido, la reforma puede añadir un nivel administrativo adicional en lugar de simplificar la supervisión. El análisis subraya que la transición debe planificarse claramente, especialmente para la presentación de informes, flujos de datos, supervisión del mercado e intervenciones operativas.
Karel Lannoo también señala que el paquete se centra casi exclusivamente en ESMA, dejando menos clara la relación con las otras autoridades europeas de supervisión, EBA y EIOPA. Esta limitación es relevante en áreas donde la gestión de activos se cruza con bancos, seguros, productos de inversión y proveedores cripto.
El análisis considera que el objetivo de una supervisión más eficiente y armonizada está justificado. La fragmentación, la supervisión divergente, la aplicación no uniforme de las normas y las preferencias nacionales han impedido que los mercados de capital europeos funcionen como un solo mercado.
Al mismo tiempo, ECMI advierte que MISP es un paquete muy amplio y complejo, que cambia simultáneamente la gobernanza de la supervisión, las reglas para las infraestructuras de mercado, la gestión de activos, los criptoactivos y la presentación de informes. Una reforma de este tipo puede generar negociaciones difíciles entre el Consejo y el Parlamento Europeo, con el riesgo de compromisos desequilibrados.
El paquete MISP se inscribe en el esfuerzo más amplio de la Unión Europea por construir una unión de economías e inversiones, a través de la cual los mercados de capital puedan financiar mejor a las empresas europeas, la innovación y las transiciones industriales. En los últimos años, los informes de Letta y Draghi han enfatizado la fragmentación del mercado único, la necesidad de financiación privada y la capacidad limitada de Europa para transformar las economías internas en inversiones productivas.
En este contexto, el análisis de ECMI aborda tanto la ambición política de la reforma como la arquitectura institucional a través de la cual la Unión Europea intenta ponerla en práctica. La conclusión del explicador es que ESMA no se convierte aún en una versión europea de la autoridad americana SEC, pero da un paso importante en esta dirección, a través de competencias directas sobre entidades significativas y mediante una relación más fuerte con las autoridades nacionales.
El análisis completo puede consultarse en el sitio web de CEPS, aquí. El autor es Karel Lannoo, director general de CEPS y director general del Instituto Europeo de Mercados de Capitales, especializado en mercados financieros europeos, regulación y supervisión financiera.
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