La evaluación de la Comisión muestra que modificar los objetivos de recuperación del litio tendría un efecto limitado en el suministro europeo. El desarrollo de procesos a escala industrial sigue siendo una dificultad, y los informes obligatorios de los recicladores y los Estados miembros en el marco del reglamento actual no comenzarán hasta 2027 y 2028.
La Comisión Europea considera que deben mantenerse los objetivos de la UE para el reciclaje de residuos de baterías y la recuperación de los materiales que contienen. Su evaluación indica que, en el caso del litio, existe un problema más importante que ajustar los porcentajes obligatorios: la capacidad total de tratamiento disponible en la Unión. Los procesos de recuperación deben desarrollarse a escala industrial, y unos objetivos más elevados aportarían, según la modelización presentada, solo un beneficio limitado para el suministro europeo.
En resumen
1. La Comisión no propone modificar los objetivos de eficiencia del reciclaje y recuperación de materiales de los residuos de baterías. Para el litio, los umbrales de recuperación siguen siendo del 50% hasta finales de 2027 y del 80% hasta finales de 2031.
2. Los porcentajes miden cosas diferentes: la eficiencia del reciclaje se refiere a la masa de la batería, mientras que la recuperación se calcula para cada material contemplado. La composición de la batería y la proporción de la carcasa influyen en la dificultad de alcanzar el objetivo general de reciclaje.
3. La modelización indica un efecto reducido de unos objetivos de recuperación del litio mayores o menores en el suministro de la UE. Las estimaciones incluyen la producción primaria y el reciclaje, pero no tienen en cuenta la capacidad de tratamiento disponible.
4. Los primeros informes obligatorios de los recicladores se esperan en 2027, seguidos de los de los Estados miembros en 2028. La evaluación actual no demuestra que todos los operadores cumplan los objetivos; la próxima revisión está prevista, a más tardar, para el 18 de agosto de 2031.
El informe examina dos obligaciones diferentes. La eficiencia del reciclaje mide la proporción de la masa de las baterías que se recicla: para las baterías basadas en litio, el umbral es del 65% desde finales de 2025 y aumenta al 70% hasta finales de 2030. La recuperación de materiales, denominada en la legislación «valorización material», se refiere por separado a cada material contemplado. Para el litio, deben recuperarse al menos el 50% hasta finales de 2027 y el 80% hasta finales de 2031. Para el cobalto, el cobre, el plomo y el níquel, los umbrales son del 90% y del 95%, respectivamente, en esos mismos dos plazos.
El logro de estos resultados también depende de la batería que entra en la instalación. Las baterías de níquel, manganeso y cobalto contienen materiales valiosos que respaldan económicamente el reciclaje; las de litio-hierro-fosfato contienen menos materiales de ese tipo. También importa la carcasa: en un conjunto de baterías para un vehículo eléctrico, recuperar esta con pocas pérdidas puede mejorar el resultado calculado para el conjunto completo. En las celdas de las baterías portátiles, con una carcasa reducida, las pérdidas del tratamiento de la celda tienen proporcionalmente más peso. Estas diferencias explican por qué el mismo objetivo puede resultar más difícil para algunos recicladores, señala el informe.
Además, la metodología permite, hasta finales de 2029, excluir determinadas fracciones no recuperadas del cálculo de la eficiencia del reciclaje. A partir de 2030, el grafito, el hierro y el fósforo deberán incluirse, lo que impulsará el desarrollo de su recuperación. Esta flexibilidad temporal cambia el cálculo del indicador; no significa que los materiales excluidos hayan sido reciclados efectivamente.
Para el litio, la dificultad consiste en pasar del rendimiento técnico a la explotación comercial. Según la información de la industria citada en el informe, a finales de 2025 muy pocos recicladores podían recuperar litio, y numerosos procesos en la UE todavía se encontraban a escala piloto. La falta de economías de escala, la incertidumbre de las inversiones y unos costes de la energía y de la mano de obra superiores a los de terceros países dificultan el desarrollo del sector. La Comisión considera que el umbral del 50% para 2027 deja tiempo para optimizar y ampliar los procesos. Para el níquel y el cobalto, sin embargo, algunos participantes en la consulta consideran que el objetivo del 95% para 2031 se acerca al límite técnico, especialmente en la producción continua a gran escala.
La modelización realizada por el Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión muestra hasta qué punto una modificación de los objetivos para el litio cambiaría poco el suministro. Un aumento o una reducción de diez puntos porcentuales en las tasas de recuperación modificaría la proporción de la demanda cubierta por la producción de la UE en aproximadamente dos puntos porcentuales en 2027 y tres en 2035. En el escenario de referencia, la producción europea podría cubrir el 18% de la demanda de litio para baterías en 2027 y el 42% en 2035. Estos valores incluyen tanto la producción primaria como el material recuperado de baterías y residuos de fabricación. Son estimaciones de potencial que no tienen en cuenta la capacidad de tratamiento disponible, no resultados ya obtenidos por los recicladores.
«El desafío al que se enfrenta la UE está más relacionado con la capacidad total de tratamiento disponible en la UE que con la eficiencia de las instalaciones individuales de tratamiento», precisa la Comisión en el informe. La institución considera que aumentar los objetivos podría sobrecargar a los operadores que están comenzando su actividad, con un efecto reducido en el suministro. Reducirlos, en cambio, podría desalentar las inversiones en tecnologías de recuperación y debilitar la contribución del reciclaje al suministro de litio.
La evaluación presenta limitaciones de datos. Se basa, entre otros elementos, en una consulta a la industria iniciada en septiembre de 2025, con respuestas procedentes principalmente del sector de las baterías de litio y con numerosa información confidencial. Algunos participantes consideraron prematuro el análisis: los primeros informes de los recicladores en el marco del reglamento actual a las autoridades nacionales se esperan a mediados de 2027, y los informes de los Estados a la Comisión, a mediados de 2028. Por tanto, la conclusión de mantener los objetivos no representa una verificación de que todos los operadores ya los cumplan.
La Comisión no considera justificada la adopción de un acto delegado para modificar los objetivos a raíz de esta evaluación. La próxima revisión deberá realizarse, a más tardar, el 18 de agosto de 2031, cuando también deberían estar disponibles los datos comunicados en el marco de las obligaciones actuales.
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