El olivo milenario del pueblo de Mirovica, Montenegro, ha sido devuelto a la vida después de estar a un paso de la extinción debido a la excesiva humedad del suelo. Los lugareños, preocupados por el estado del árbol, iniciaron trabajos de drenaje para salvarlo.
En 2025, el olivo comenzó a producir aceitunas nuevamente, justo a tiempo para celebrar su edad de 2.250 años, confirmada por un equipo de investigación de Turquía. Marija Markoc, directora de la Casa de los Olivos, subrayó la importancia de este árbol, que ha sido testigo de eventos históricos y culturales en la zona.
El olivo atrae anualmente a decenas de miles de turistas, que respetan la tradición de rodearlo tres veces para salud, amor y suerte. Marija Markoc se siente honrada y responsable de cuidar este símbolo de la comunidad, que continúa ofreciendo aceitunas y trayendo alegría a los lugareños y visitantes.
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