La Comisión de Cultura y Educación del Parlamento Europeo pide una aplicación más estricta de las normas de la UE para las plataformas en línea y una mejor protección para niños y jóvenes. Los eurodiputados apoyan un "modo juvenil" que desactive los anuncios dirigidos y limite el diseño adictivo, mayor transparencia de los algoritmos, un código europeo para influencers y estándares éticos para "compañeros de IA".
El Parlamento Europeo exige reglas más estrictas para las redes sociales y plataformas en línea, de modo que los niños y jóvenes estén protegidos de anuncios dirigidos, funciones adictivas, contenido nocivo, influencers comerciales y sistemas de inteligencia artificial que pueden explotar la vulnerabilidad emocional de los menores. El informe fue adoptado el martes en la Comisión de Cultura y Educación con 17 votos a favor, tres en contra y cuatro abstenciones.
En resumen
Los eurodiputados piden un "modo juvenil" para menores, que desactive los anuncios dirigidos y limite las funciones diseñadas para mantener a los niños en las plataformas el mayor tiempo posible.
El informe pide la prohibición de las prácticas de diseño adictivo más nocivas y medidas de protección para los sistemas de recomendación, de modo que los algoritmos no empujen a los menores hacia contenido dañino o manipulador.
El Parlamento quiere mayor transparencia sobre los algoritmos de redes sociales, para que los jóvenes puedan entender por qué se les recomiendan, ocultan o eliminan ciertas publicaciones.
Los influencers deberían estar sujetos a un código europeo de conducta, y los niños deben ser protegidos de la explotación comercial a través del "kidfluencing" y el "sharenting", es decir, la exposición de la vida de los niños en línea por parte de los padres.
El informe exige estándares éticos obligatorios para "compañeros de IA", aplicaciones que simulan amistades virtuales, y la prohibición explícita de sistemas de IA que produzcan imágenes sexuales realistas sin consentimiento o materiales sintéticos de abuso sexual infantil.
El informe parte de la idea de que la seguridad de los niños no puede dejarse únicamente en manos de los padres o las escuelas. Los eurodiputados dicen que la responsabilidad principal debe recaer en las empresas que diseñan y gestionan las plataformas digitales, especialmente cuando sus productos son utilizados diariamente por menores.
El texto exige que el entorno en línea se construya sobre principios como la confidencialidad desde el diseño, la seguridad como configuración predeterminada, el diseño adaptado a la edad y la transparencia algorítmica. En la práctica, esto significa que las plataformas no deben tratar la protección de los menores como una opción añadida posteriormente, sino como una condición básica del servicio.
Los eurodiputados se centran especialmente en el diseño adictivo y persuasivo. El informe pide la prohibición de las prácticas más nocivas que afectan el bienestar de los niños y jóvenes y solicita a las plataformas que introduzcan medidas de protección basadas en el riesgo para los sistemas de recomendación.
Los sistemas de recomendación son importantes porque deciden qué contenido ve el usuario, cuán rápido pasa de una publicación a otra y qué tipo de materiales se les presentan. Para los menores, estos mecanismos pueden aumentar la exposición a contenido nocivo, presión social, materiales comerciales o comunidades que fomentan comportamientos peligrosos.
El informe también pide aumentar la transparencia de los algoritmos. Los eurodiputados dicen que los algoritmos opacos y la moderación poco clara limitan la capacidad de los jóvenes para entender por qué se les recomienda, suprime o elimina un contenido. Esta falta de claridad puede reducir su capacidad para navegar de manera segura en el entorno en línea.
Una propuesta central es la introducción de un "modo juvenil". Este modo debería desactivar los anuncios dirigidos y limitar las funciones adictivas para los menores. Una configuración así cambiaría la experiencia de los niños en las plataformas, reduciendo la presión comercial y los mecanismos que les animan a pasar más tiempo en línea.
Los eurodiputados quieren consecuencias más claras para las plataformas que no cumplan con las reglas. El informe alienta a la Comisión a introducir responsabilidad personal en casos de incumplimiento grave y persistente de las disposiciones sobre protección de menores.
Los influencers son otra área objetivo. El informe destaca el papel cada vez más importante de los influencers en la formación de percepciones, aspiraciones y actitudes sociales de los niños y jóvenes. Los eurodiputados piden a la Comisión y a los Estados miembros que desarrollen un código europeo de conducta para esta actividad y una definición armonizada de "marketing de influencers".
El texto exige proteger a los menores de la explotación comercial a través del "kidfluencing", situaciones en las que los niños son convertidos en influencers, y a través del "sharenting", situaciones en las que los padres documentan la vida de sus hijos en línea. Estas prácticas pueden exponer a los menores a presión pública, uso comercial de su imagen y pérdida de control sobre su propia identidad digital.
El informe también pide coherencia entre las principales normas europeas que afectan al entorno digital: la Directiva de servicios de medios audiovisuales, el Reglamento general de protección de datos, la Ley de Servicios Digitales, la Ley de IA y la futura Ley de Equidad Digital. Para las plataformas, esto significa que las obligaciones sobre protección de menores, datos personales, inteligencia artificial, publicidad y contenido en línea deben aplicarse conjuntamente, no por separado.
La inteligencia artificial se trata como un riesgo distinto. Los eurodiputados piden estándares éticos obligatorios para "compañeros de IA", sistemas que simulan amistades virtuales. El objetivo es prevenir la manipulación de la vulnerabilidad emocional de los menores, especialmente en el caso de niños y adolescentes que pueden desarrollar apego a aplicaciones conversacionales.
El informe también pide mayor transparencia sobre el entrenamiento de modelos de IA, incluyendo información clara sobre los datos y materiales utilizados. Se requieren medidas de protección para los niños en la forma en que estos sistemas son desarrollados y comercializados.
Los eurodiputados piden a las plataformas que limiten la difusión de contenido generado por IA que imita a periodistas, profesionales de los medios o marcas, incluyendo los llamados "fraudes de celebridades". La Comisión es instada a tratar estas prácticas como un riesgo sistémico y a intensificar las investigaciones en curso bajo la Ley de Servicios Digitales.
El informe exige que los sistemas de recomendación y moderación ofrezcan mayor visibilidad al contenido confiable, adecuado para la edad, proporcionado por organizaciones de medios profesionales. Esta propuesta busca reducir la exposición de los menores a contenido engañoso, manipulador o comercial encubierto.
Otro punto se refiere a las imágenes sexuales generadas o manipuladas con IA. Los eurodiputados piden la prohibición explícita de los sistemas de IA que generan, modifican o alteran imágenes o videos realistas con contenido sexual de una persona identificable sin consentimiento. El informe también exige la prohibición de materiales sintéticos de abuso sexual infantil.
El texto exige un monitoreo sistemático en todos los Estados miembros, con indicadores comparables sobre los hábitos digitales de los niños, acceso a la educación y efectividad de las medidas de protección. Aquí entran las restricciones de edad, verificación de edad y configuraciones de seguridad.
El ponente Sandro Ruotolo, del grupo S&D, dijo que la responsabilidad por la seguridad de los niños y adolescentes debe recaer en primer lugar en quienes diseñan y gestionan las plataformas digitales. Comparó las plataformas con productos que deben ser seguros desde su fabricación.
"No pedimos a los niños que diseñen cinturones de seguridad y no pedimos a los padres que instalen airbags. Los fabricantes tienen el deber de garantizar la seguridad de sus productos. El mismo principio debe aplicarse a las plataformas digitales", dijo Sandro Ruotolo.
Los datos citados en el informe muestran la magnitud del problema. Según Eurostat, en 2024, el 97% de los jóvenes de la UE usaban internet a diario. Más del 80% de los jóvenes en Europa utilizan redes sociales todos los días, y los niños y jóvenes entre 9 y 16 años pasan en promedio tres horas al día en línea. Según el Centro Común de Investigación de la UE, el tiempo que los niños y jóvenes pasan en redes sociales se ha triplicado más de tres veces desde 2010.
El informe se someterá a votación ante todo el Parlamento en la sesión plenaria del 14 al 17 de septiembre. Si es respaldado por el pleno, el texto aumentará la presión política sobre la Comisión y los Estados miembros para una aplicación más estricta de las normas existentes y para nuevas medidas sobre la seguridad de los menores en línea.
El informe fue adoptado el martes por la Comisión de Cultura y Educación del Parlamento Europeo. El texto será votado por el pleno del Parlamento Europeo en la sesión del 14 al 17 de septiembre.
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