La detención del exjefe del servicio alemán de inteligencia exterior, August Hanning, abre un expediente con potencial para convertirse en una de las brechas de seguridad más graves de Alemania desde el final de la Guerra Fría.
De la dirección del BND a la consultoría
August Hanning, de 80 años, dirigió el Bundesnachrichtendienst, BND, el servicio alemán de inteligencia exterior, desde diciembre de 1998 hasta noviembre de 2005. Posteriormente, ocupó el cargo de secretario de Estado en el Ministerio Federal del Interior hasta noviembre de 2009. Las acusaciones actuales se refieren al periodo posterior a su salida de los cargos públicos, cuando comenzó a trabajar como consultor privado. Según la información presentada por los fiscales, no existe una acusación pública de que hubiera espiado durante su mandato como director.
El supuesto mecanismo habría comenzado en la primavera de 2010. Según los investigadores, Hanning habría acordado con su antiguo jefe de gabinete, identificado como Manfred D., recibir información del BND a cambio de pagos. Manfred D. habría proporcionado casi 2.000 documentos hasta junio de 2022, muchos de ellos clasificados. Desde marzo de 2012 hasta marzo de 2026, trabajó como jefe de gabinete para varios de los sucesores de Hanning, por lo que tuvo acceso a información cercana a la dirección del servicio.
Los documentos estaban destinados al uso interno, incluida la información de la dirección del BND y la preparación de reuniones de evaluación de la situación de inteligencia en la Cancillería Federal. Hanning los habría utilizado en su actividad de consultoría. En un caso, habría redactado, basándose en información clasificada, un análisis para un representante de un servicio extranjero, pero los fiscales no han establecido si este llegó al destinatario. Por separado, habría transmitido durante varios años información política a un representante de otro servicio extranjero, utilizando parcialmente los materiales recibidos de Manfred D.
Por tanto, la investigación no sostiene públicamente que los casi 2.000 documentos fueran entregados a una potencia extranjera. Se centra tanto en la supuesta filtración del BND a Hanning como en el uso posterior de la información en sus relaciones exteriores.
De un expediente sobre secuestro a un expediente sobre espionaje
La pista del espionaje apareció en una investigación separada, conocida en Alemania como el caso Block. Christina Block, heredera de la cadena de restaurantes Block House, está siendo juzgada por la supuesta organización del secuestro de dos de sus hijos en Dinamarca, donde vivían con su padre, Stephan Hensel. El caso se originó en un conflicto por la custodia: después de una visita en 2021, los niños se quedaron con el padre y los progenitores continuaron su disputa ante los tribunales.
En la noche del 31 de diciembre de 2023 al 1 de enero de 2024, los dos niños, que entonces tenían diez y 13 años, habrían sido llevados por la fuerza por un grupo de hombres y trasladados a Alemania. Los fiscales sostienen que el padre fue agredido y que los niños fueron obligados a subir a un vehículo. Tras varios días, regresaron a Dinamarca en virtud de una resolución judicial. El juicio contra Christina Block comenzó en julio de 2025; ella niega haber ordenado el secuestro.
Hanning llamó la atención de los fiscales de Hamburgo en relación con la actividad de una empresa privada de seguridad. Según Die Zeit, él y un exagente de policía eran sospechosos de haber participado en la preparación de un intento anterior de secuestro, en 2022. Los investigadores también examinaban una posible implicación en la operación de la noche de Año Nuevo de 2023-2024. Hanning negó su participación; en el momento de la publicación, no estaba acusado en el juicio principal contra Block.
El 16 de septiembre de 2025, las autoridades llevaron a cabo registros en el marco de esta investigación. Los materiales descubiertos en poder de Hanning generaron sospechas sobre la puesta en peligro de información del BND. La Fiscalía Federal asumió la investigación de seguridad a principios de mayo de 2026, y el 6 de octubre fueron detenidos Hanning y Manfred D.
Precedentes europeos relevantes sobre espionaje
Uno de los precedentes más importantes es el caso del estonio Herman Simm, detenido en 2008 y condenado en febrero de 2009 a 12 años y seis meses de prisión. Exjefe de la estructura de seguridad del Ministerio de Defensa, Simm transmitió información a Rusia y tenía acceso a secretos de la OTAN. Según informó la BBC, la condena se refería a la divulgación de información de la Alianza y del Estado estonio. El caso es relevante para Hanning porque muestra cómo el compromiso de una persona con acceso privilegiado puede afectar a socios internacionales, no solo a su propio país.
En Alemania, Markus R., empleado del BND, fue detenido en 2014 y condenado en marzo de 2016 a ocho años de prisión. Según Reuters, transmitió a la CIA más de 200 documentos e información sobre más de 3.000 empleados del servicio. No ocupaba un cargo comparable al de Hanning, pero su acceso administrativo permitió una filtración importante. El expediente también demuestra que el espionaje contra un Estado europeo no es practicado exclusivamente por Rusia o China.
En Francia, dos exagentes del servicio de inteligencia exterior DGSE, Henri M. y Pierre-Marie H., fueron condenados en julio de 2020 a ocho y 12 años de prisión, respectivamente, por transmitir información a China. Henri M. había sido representante de la DGSE en Pekín. El juicio se celebró a puerta cerrada, lo que limita la información pública sobre los daños. El relato de Reuters confirma las condenas, y el caso es relevante por la implicación de antiguos profesionales de los servicios de inteligencia en actividades contra la institución para la que habían trabajado.
En Suecia, los hermanos Peyman y Payam Kia fueron condenados en enero de 2023 por espionaje en beneficio del servicio militar ruso GRU. Peyman, que había trabajado en el servicio de seguridad sueco y en estructuras militares, recibió cadena perpetua; su hermano, nueve años y diez meses. La sentencia de Peyman fue confirmada en apelación en mayo de 2023, según Reuters.
También en Alemania, el empleado del BND Carsten L. fue detenido el 21 de diciembre de 2022, sospechoso de transmitir secretos a Rusia. El juicio comenzó en diciembre de 2023 y, según el relato de POLITICO del 6 de octubre de 2026, continúa; él niega las acusaciones.
Qué justifica la evaluación de gravedad
En el feed de NewsVibe, los titulares visibles utilizan fórmulas como «terremoto en Alemania», «escándalo sin precedentes» o «el mayor escándalo de espionaje del siglo». Sin embargo, algunos simplifican excesivamente la información: casi 2.000 documentos, muchos de ellos clasificados, se convierten en «2.000 documentos secretos», y en un titular el BND se confunde con el servicio de inteligencia interior.
Más allá de estas exageraciones, la evaluación de POLITICO tiene una base sólida: el rango del exdirector, la supuesta duración de la filtración y el acceso de su colaborador a documentos destinados a la dirección del servicio. No obstante, la gravedad final depende de qué fue comprometido exactamente y quién recibió la información, no solo del número de documentos. Los fiscales no han identificado públicamente a los Estados implicados; Reuters cita información de Süddeutsche Zeitung según la cual el expediente no se refiere a Rusia, sin que esto constituya una identificación oficial de los beneficiarios.
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