La Comisión Europea pide a los Estados miembros que preparen medidas coordinadas para proteger el suministro de petróleo y productos petroleros refinados, en un contexto de volatilidad del mercado relacionado con el conflicto en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz.
La Comisión Europea ha solicitado a los Estados miembros de la UE que realicen preparativos coordinados y oportunos para garantizar el suministro de petróleo y productos petroleros refinados, en medio de la perturbación energética generada por la situación en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz. El ejecutivo europeo afirma que la Unión está bien preparada gracias a la obligación de mantener reservas de petróleo y planes de emergencia, pero advierte que se necesita una coordinación estrecha si la perturbación del comercio internacional de energía se prolonga.
En resumen 1. La Comisión pide a los Estados miembros que preparen medidas coordinadas para la seguridad del suministro de petróleo y productos petroleros refinados.
2. El contexto mencionado es la volatilidad del mercado causada por el conflicto en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz.
3. La UE dice que está bien preparada gracias a las reservas obligatorias y planes de emergencia, y que los Estados miembros han contribuido con aproximadamente el 20% a la liberación de más de 400 millones de barriles de las reservas de petróleo de emergencia coordinadas por la Agencia Internacional de Energía.
4. La Comisión pide a los gobiernos que coordinen su respuesta, que monitoreen los riesgos y que eviten medidas que puedan aumentar el consumo, afectar el mercado interno o desincentivar la producción de las refinerías.
5. Entre las opciones avanzadas se encuentran la reducción de la demanda, especialmente en el transporte, la postergación de trabajos no urgentes de mantenimiento en las refinerías y un mayor uso de biocombustibles.
La carta enviada por el comisario de energía y vivienda, Dan Jørgensen, a todos los ministros de energía de la UE indica que Bruselas no está hablando aún de una escasez, sino de la necesidad de una preparación común antes de que una perturbación prolongada produzca efectos más fuertes en el mercado. Según la Comisión, la seguridad del suministro de la Unión Europea sigue garantizada, pero el contexto actual obliga a los Estados miembros a actuar de manera preventiva y conjunta.
El ejecutivo europeo pide a los Estados miembros que utilicen plenamente las reuniones del Grupo de Coordinación de Petróleo y del Grupo Operativo para la Seguridad de la Unión Energética para asegurar una buena coordinación. Al mismo tiempo, se recomienda que los gobiernos consideren medidas para reducir la demanda, con un enfoque especial en el sector del transporte, en línea con el plan de 10 puntos de la Agencia Internacional de Energía para reducir el uso de petróleo.
La Comisión también insiste en la componente de monitoreo. Se insta a los Estados miembros a seguir de cerca cualquier riesgo de emergencia o cambio significativo en el suministro de petróleo y las condiciones de la industria, incluida la evolución de las reservas comerciales, y a notificar a la Comisión para permitir una evaluación continua y medidas coordinadas. Este elemento muestra que Bruselas quiere evitar una respuesta fragmentada, en la que cada Estado reacciona por separado a la misma perturbación.
Un mensaje importante del documento es también lo que no deberían hacer los Estados miembros. La Comisión dice que deberían abstenerse de medidas que pudieran aumentar el consumo de combustible, limitar la libre circulación de productos petroleros o desincentivar la producción de las refinerías de la UE. Además, se les pide que consulten con los Estados vecinos y con la Comisión para mantener la coherencia a nivel europeo y el buen funcionamiento del mercado interno.
En el ámbito operativo, la Comisión sugiere también dos palancas adicionales para reducir la presión sobre el mercado. La primera es la postergación de operaciones de mantenimiento en refinerías que no son urgentes, para garantizar la disponibilidad de productos petroleros en el mercado de la UE. La segunda es aumentar el grado de uso de biocombustibles, como herramienta de sustitución parcial de productos petroleros fósiles.
El mensaje institucional combina así dos registros. Por un lado, la Comisión intenta transmitir que la Unión ya tiene herramientas de respuesta, desde reservas obligatorias hasta planes de emergencia. Por otro lado, señala que la preparación técnica no es suficiente sin disciplina política y coordinación entre las capitales. Para el mercado europeo, la apuesta es mantener el suministro y evitar reacciones nacionales que amplifiquen el shock en lugar de mitigarlo.
La Comisión recuerda que los Estados miembros de la UE contribuyen, en proporción de aproximadamente el 20%, a la liberación de más de 400 millones de barriles de las reservas de petróleo de emergencia coordinadas por la Agencia Internacional de Energía. La referencia a este precedente se utiliza para mostrar que la Unión ya dispone de mecanismos colectivos de respuesta en caso de perturbaciones importantes del mercado petrolero.
El nuevo llamado de la Comisión llega en un contexto en el que el conflicto en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz se presentan como factores que pueden afectar el comercio internacional de energía durante un período más prolongado. Por esta razón, el énfasis no recae solo en las reservas y el suministro, sino también en la reducción de la demanda, el mantenimiento del funcionamiento del mercado interno y la evitación de medidas que puedan desestabilizar aún más el mercado europeo del petróleo y los productos refinados.
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