El plazo para la transposición de la Directiva sobre la transparencia salarial expiró el 7 de junio, y la Comisión Europea pide a los Estados miembros que transformen el principio de pago igual por trabajo igual en reglas aplicables a nivel nacional. En la Unión Europea, las mujeres ganaron en 2024, en promedio, un 11,1% menos por hora que los hombres, según Eurostat.
La Comisión Europea pide a los Estados miembros que apliquen plenamente la Directiva sobre la transparencia salarial, después de que el plazo de transposición en las legislaciones nacionales expirara el 7 de junio. La Directiva busca hacer aplicable en la práctica el principio de pago igual por trabajo igual o trabajo de igual valor entre mujeres y hombres.
Los datos de Eurostat muestran que la brecha salarial de género sigue siendo visible en la Unión Europea. En 2024, las ganancias salariales por hora bruta de las mujeres fueron, en promedio, un 11,1% más bajas que las de los hombres en la UE, y la diferencia fue del 11,4% en la zona euro.
En resumen
El plazo para la transposición de la Directiva sobre la transparencia salarial en las legislaciones nacionales expiró el 7 de junio.
Las mujeres en la Unión Europea ganaron en 2024, en promedio, un 11,1% menos por hora que los hombres.
La Directiva introduce reglas que permiten a los trabajadores obtener más información sobre la remuneración y obliga a los empleadores a revisar y evaluar las estructuras salariales.
Eurostat muestra grandes diferencias entre los Estados miembros, desde -0,8% en Luxemburgo hasta 18,8% en Estonia.
La Comisión Europea ha asignado más de 3,8 millones de euros a través del programa CERV para medidas de transparencia salarial en los Estados miembros.
La Comisión Europea afirma que los tratados de la UE consagran el principio según el cual el trabajo igual debe ser remunerado igual, independientemente de si es realizado por una mujer o un hombre. La institución ha transmitido, en el mismo contexto, que "la equidad no es solo un valor. También es una fuerza económica", argumentando que los Estados que promueven la igualdad de género se encuentran entre los más competitivos.
Según la Comisión, casi nueve de cada diez europeos consideran inaceptable que las mujeres sean pagadas menos que los hombres por el mismo trabajo. Sin embargo, la brecha salarial persiste debido a una combinación de factores, incluyendo la subvaloración de ciertas ocupaciones tradicionalmente desempeñadas por mujeres, los estereotipos de género, las trayectorias educativas, las decisiones de contratación, las promociones y el nivel de salarios.
La Directiva sobre la transparencia salarial está en vigor desde 2023 y establece un marco para la aplicación del concepto de "trabajo de igual valor". Los criterios considerados incluyen las competencias, el esfuerzo, la responsabilidad y las condiciones de trabajo, de modo que los empleadores puedan verificar si las diferencias salariales están justificadas objetivamente.
Las reglas europeas también buscan fortalecer la posición de los trabajadores frente a los empleadores. Una mayor transparencia salarial puede facilitar la identificación de la discriminación, apoyar las reclamaciones sobre pago igual y obligar a las empresas a explicar más claramente las prácticas de remuneración.
Eurostat precisa que el indicador utilizado es la brecha salarial de género no ajustada, calculada como la diferencia entre las ganancias salariales por hora bruta promedio de hombres y mujeres, expresada como un porcentaje de las ganancias de los hombres. El indicador ofrece una visión general de los desequilibrios salariales, pero no aísla por separado los efectos de la ocupación, la educación, la antigüedad, el tipo de contrato u otras características individuales y profesionales.
Las diferencias entre los Estados miembros son grandes. En 2024, Eurostat registró la mayor brecha salarial de género en Estonia, del 18,8%, y Luxemburgo fue el único Estado miembro en el que el indicador fue negativo, del -0,8%, lo que significa que, en promedio, las mujeres tuvieron ganancias horarias brutas más altas que los hombres antes de ajustar por características individuales y del lugar de trabajo.
Los datos también muestran diferencias entre sectores. En las actividades financieras y de seguros, la brecha salarial de género fue mayor que en la economía de mercado en casi todos los Estados miembros para los que existen datos, con la excepción de España, y en Hungría alcanzó el 40,3%.
El sector privado registra, en general, diferencias más grandes que el sector público. Eurostat señala que esto puede estar relacionado con la existencia de escalas salariales transparentes en muchas administraciones públicas, donde las reglas de remuneración se aplican de manera equitativa a mujeres y hombres.
La Comisión Europea afirma que ha trabajado con los Estados miembros y con los actores involucrados desde la etapa de preparación de la propuesta. Tras la adopción de la directiva en 2023, la institución ha asignado más de 3,8 millones de euros a través del programa Ciudadanos, Igualdad, Derechos y Valores para medidas de transparencia salarial y otros 5 millones de euros a través de la convocatoria para promover la igualdad de género abierta hasta 2026.
La Directiva (UE) 2023/970 busca fortalecer la aplicación del principio de pago igual por el mismo trabajo o trabajo de igual valor mediante estándares de transparencia salarial y mecanismos de aplicación. Los Estados miembros deben transformar estas reglas en legislación nacional, y su aplicación dependerá de la capacidad de las autoridades, empresas y trabajadores para utilizar las nuevas herramientas en los procedimientos de contratación, remuneración e informes.
Últimas noticias
11:17
11:15
11:12
11:05
11:05
Ver más noticias