El Parlamento Europeo ha votado el inicio de las negociaciones con el Consejo sobre el euro digital, una nueva forma electrónica de dinero emitida por el Banco Central Europeo, que debería funcionar tanto en línea como fuera de línea. La posición del Parlamento exige protección para la vida privada, servicios básicos gratuitos, un límite para la cantidad de euros digitales que una persona puede poseer y la obligación de los estados de la zona euro de mantener el acceso al efectivo.
El Parlamento Europeo ha aprobado el inicio de las negociaciones con el Consejo sobre la creación del euro digital, una forma electrónica de dinero emitida por el Banco Central Europeo. La votación abre la etapa de negociaciones interinstitucionales, en la que el Parlamento y los estados miembros intentarán establecer la forma final del proyecto.
En resumen
El Parlamento Europeo ha aprobado el inicio de las negociaciones sobre el euro digital.
La votación para la creación del euro digital fue de 416 a favor, 169 en contra y 22 abstenciones.
El euro digital debería funcionar tanto en línea como fuera de línea.
El Parlamento exige protección para la vida privada y el procesamiento de datos solo en la medida estrictamente necesaria.
Los países de la zona euro deberían mantener el acceso al efectivo, y las empresas no podrían prohibir el pago en efectivo.
El euro digital sería una nueva forma de dinero público, emitido por el Banco Central Europeo, pero utilizado electrónicamente. A diferencia del dinero que se encuentra en una cuenta bancaria comercial o en una aplicación privada de pago, el euro digital sería una forma digital de la moneda emitida por el banco central.
El Parlamento presenta el proyecto también como una forma de reducir la dependencia de proveedores de pagos fuera de la Unión Europea. Actualmente, una parte importante de los pagos electrónicos depende de esquemas, infraestructuras y empresas internacionales. El euro digital podría ofrecer a los ciudadanos y empresas una opción europea de pago, respaldada por el BCE.
El pleno aprobó el mandato para las negociaciones con 416 votos a favor, 169 en contra y 22 abstenciones. Un segundo expediente, sobre la provisión de servicios en euros digitales por parte de proveedores de servicios de pago de estados miembros que no tienen el euro como moneda, fue aprobado por levantamiento de mano.
La decisión llega después de que los grupos ECR y PfE impugnaran las decisiones de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del 23 de junio de 2026 para iniciar las negociaciones. Sin embargo, el pleno confirmó el mandato, y el ponente Fernando Navarrete Rojas, eurodiputado del PPE de España, liderará el equipo de negociación del Parlamento.
Un tercer expediente del mismo paquete sobre la moneda única, relativo al estatus de medio legal de pago de los billetes y monedas en euros, no fue impugnado. Las negociaciones también pueden comenzar sobre este expediente.
La posición del Parlamento exige que el euro digital pueda ser utilizado tanto en línea como fuera de línea. El funcionamiento fuera de línea es importante para situaciones en las que los usuarios no tienen conexión a internet, para la resiliencia del sistema de pagos y para acercarse a la forma en que funciona el efectivo.
La protección de la vida privada es una de las condiciones centrales. El Parlamento exige que las transacciones sean verificadas sin exponer datos personales, y que los datos sean procesados solo en la medida estrictamente necesaria para el funcionamiento del sistema. Esta garantía es importante para la aceptación pública del proyecto, ya que el euro digital crearía una infraestructura de pago utilizada por millones de personas.
Los servicios básicos deberían ser gratuitos. La apertura de una cuenta, la posesión y gestión de fondos y el acceso a al menos un instrumento de pago no deberían costar a los usuarios. La idea es que el euro digital sea accesible como un instrumento de pago básico, no solo como un servicio financiero para personas ya bien integradas en el sistema bancario.
La mayoría de las empresas deberían aceptar el euro digital. Deberían existir excepciones para trabajadores independientes y pequeñas y microempresas que no acepten otros pagos digitales. Esta fórmula intenta evitar imponer obligaciones desproporcionadas sobre los operadores económicos más pequeños.
El Parlamento también exige un límite para la cantidad de euros digitales que una persona puede poseer. El objetivo es proteger la estabilidad financiera y evitar un traslado masivo de depósitos de los bancos comerciales hacia el dinero digital del banco central.
Los bancos y proveedores de servicios de pago de estados miembros de la UE que no forman parte de la zona euro podrían distribuir euros digitales. Esta disposición es relevante para ciudadanos y empresas fuera de la zona euro que utilizan servicios de pago relacionados con la moneda única o tienen relaciones económicas con la zona euro.
El Parlamento insiste en que el euro digital no debe reemplazar el efectivo. Los países de la zona euro deberían estar obligados a mantener el acceso al efectivo, las empresas no podrían prohibir el efectivo, y los estados miembros deberían monitorear regularmente la disponibilidad de este.
El acceso al efectivo debe ser especialmente vigilado para grupos vulnerables, como personas mayores, personas con bajos ingresos y personas sin acceso al sistema bancario tradicional. Para estos grupos, el efectivo sigue siendo esencial en la vida cotidiana, y la transición a pagos digitales puede crear exclusión si no está acompañada de garantías.
La primera ronda de negociaciones con la presidencia irlandesa del Consejo está programada para tener lugar pronto. La forma final del euro digital dependerá del acuerdo entre el Parlamento y los estados miembros.
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