Los datos del más reciente BARÓMETRO Informat.ro – INSCOP Research muestran que el 61,8% de los rumanos tienen mucha o bastante confianza en el Ejército, lo que lo coloca en segundo lugar, después de la Iglesia, en la lista de instituciones nacionales. Sin embargo, más allá de esta cifra, cuando observamos los datos desglosados por opciones políticas, se delinean diferencias significativas.
Así, mientras que 79% de los votantes del PSD y 77% de los votantes del PNL declaran tener alta confianza en el Ejército, el porcentaje cae al 63% entre los votantes del USR (un nivel cercano a la media) y solo al 57% entre los votantes del AUR. Aunque la mayoría del electorado del AUR tiene, sin embargo, una actitud positiva hacia el Ejército, la diferencia con respecto a los votantes de los partidos convencionales es significativa y aparentemente sorprendente. Teniendo en cuenta que el AUR se define como un partido soberanista, y que el Ejército es a menudo visto como un referente nacional, nos hubiéramos esperado que los votantes de esta formación estuvieran entre los mayores partidarios de la institución militar.
La explicación reside precisamente en la ideología del AUR. El nacionalismo promovido por el partido liderado por George Simion no es uno institucional, centrado en el estado y sus mecanismos, sino más bien uno identitario y emocional, construido en oposición al “sistema”. En este tipo de discurso, el estado rumano es a menudo presentado como debilitado y capturado por una clase política subordinada a intereses externos. El Ejército, como institución del estado profundamente integrada en las estructuras euroatlánticas, llega así a ser visto con ciertas reservas, incluso si no es cuestionado directamente.
La guerra en Ucrania ha acentuado, muy probablemente, estas reservas. Para una parte del electorado del AUR, el apoyo militar y logístico que Rumanía ofrece a Ucrania representa una implicación en un conflicto externo, decidido bajo la presión de la OTAN y de la Unión Europea. En este marco, el Ejército Rumano ya no es visto exclusivamente como un garante de la seguridad nacional, sino también como una institución incorporada en una arquitectura geopolítica acusada de limitar la soberanía de Rumanía.
En un período en el que la seguridad ha vuelto al centro de la agenda pública, precisamente el electorado del partido que más habla sobre soberanía e interés nacional mira a la institución militar con más desconfianza que los votantes de los otros partidos parlamentarios.
Metodología: Los datos de la séptima edición del BARÓMETRO Informat.ro – INSCOP Research fueron recopilados entre el 12 y el 15 de enero de 2026. Método de investigación: entrevista a través de cuestionario. Los datos fueron recopilados mediante el método CATI (entrevistas telefónicas), con un volumen de la muestra simple, estratificada de 1100 personas, representativa en las categorías socio-demográficas significativas (sexo, edad, ocupación) para la población no institucionalizada de Rumanía, con edad de 18 años y más. El error máximo permitido de los datos es de ± 3%, con un nivel de confianza del 95%.
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