El gobierno británico ha subrayado la gravedad de las prácticas de conversión, que afirman que pueden cambiar la orientación sexual o la identidad de género de los individuos, destacando los abusos sufridos por las víctimas, incluyendo golpizas y manipulación. La secretaria de Estado para la Igualdad, Olivia Bailey, ha declarado que las lagunas legales han dejado a las personas LGBT+ vulnerables y ha anunciado la necesidad de legislar.
A pesar de que se propuso un proyecto de ley desde 2018, este no ha avanzado debido a los cambios políticos. El Partido Laborista, que está en el poder desde 2024, se ha comprometido a adoptar medidas que incluyan también a las personas trans.
El proyecto definirá el delito y sancionará la facilitación de estas prácticas en Inglaterra y Gales, dejando la decisión para Escocia e Irlanda del Norte. Las organizaciones de defensa de los derechos LGBT+ han acogido con agrado la iniciativa, considerándola un paso esencial.
Además, la Unión Europea ha declarado que no puede imponer una prohibición a nivel continental, pero recomienda a los estados miembros que actúen. Actualmente, las terapias de conversión están prohibidas en ocho estados miembros de la UE.
Fuentes
Últimas noticias
23:05
23:00
22:55
22:53
22:47
Ver más noticias