Cinco sospechosos acusados de haber encargado, organizado o reclutado a personas para cometer actos graves de violencia fueron detenidos en España, Marruecos y Francia en el marco de la operación GRIMM, coordinada por Europol. La investigación sigue los niveles superiores del modelo descrito como «violencia como servicio», en el que incluso se recluta a menores en línea para cometer ataques.
Cinco personas sospechosas de haber ocupado posiciones importantes en redes que encargan y organizan actos graves de violencia fueron detenidas en España, Marruecos y Francia en el marco de la Operational Taskforce GRIMM, coordinada por Europol. Las detenciones, efectuadas en agosto y septiembre, afectan a personas de las que los investigadores sostienen que habrían ordenado ataques, reclutado ejecutores o coordinado actos violentos desde países distintos de aquellos en los que debían cometerse los hechos.
En resumen
Cinco sospechosos fueron detenidos en España, Marruecos y Francia en operaciones llevadas a cabo en agosto y septiembre.
Europol los describe como personas sospechosas de operar en los niveles superiores de redes de «violencia como servicio», mediante el encargo, la financiación o la organización de ataques.
El sospechoso más reciente fue detenido en París el 29 de septiembre y está siendo investigado por la presunta instigación a la preparación de un homicidio.
Uno de los sospechosos detenidos en España está relacionado con aproximadamente 20 delitos graves, incluidos homicidios e intentos de homicidio contra grupos criminales rivales.
Europol advierte que jóvenes, incluidos menores, son reclutados a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería con promesas de dinero, estatus o pertenencia a un grupo.
La detención más reciente tuvo lugar en París el 29 de septiembre. Las autoridades francesas, en cooperación con la policía sueca y Europol, detuvieron a un hombre de aproximadamente 25 años sospechoso de haber instigado la preparación de un homicidio. Europol lo clasifica como High Value Target en el marco de GRIMM debido a su presunto papel en el reclutamiento de personas para cometer actos de violencia por encargo.
La operación pretende abordar el cambio del modelo tradicional, en el que las investigaciones se centran principalmente en la persona que comete efectivamente el ataque. Europol describe una estructura más amplia en la que un autor intelectual puede financiar o solicitar la violencia, un reclutador encuentra a la persona dispuesta a ejecutar el hecho y otros participantes facilitan el acceso a armas, transporte o pagos. Los miembros de esta estructura pueden operar desde distintos Estados y no tienen que estar presentes en el lugar donde se produce el ataque.
Esta distancia física es una de las vulnerabilidades que GRIMM intenta reducir. Las personas que coordinan los ataques pueden intentar ocultar su implicación utilizando intermediarios, cuentas en línea y comunicaciones transfronterizas, mientras que los ejecutores asumen el riesgo inmediato del hecho y de la intervención policial. La cooperación entre las autoridades de varios Estados es necesaria precisamente para reconstruir el vínculo entre quien encarga la violencia y quien la ejecuta.
Otro sospechoso fue detenido en Sitges, España, el 1 de agosto. Se trata de un ciudadano sueco de 21 años al que las autoridades investigan en relación con aproximadamente 20 delitos graves, entre ellos homicidios e intentos de homicidio que presuntamente tenían como objetivo a grupos criminales rivales.
Según Europol, habría instruido a jóvenes reclutados para cometer asesinatos y otros ataques, incluido el uso de armas de fuego y explosivos que presuntamente les habría proporcionado. Su perfil había sido publicado en mayo en la plataforma EU Most Wanted y, en el marco de GRIMM, era considerado un objetivo de gran valor para los investigadores.
En Marruecos se efectuaron otras tres detenciones. En Tánger, el 12 de septiembre, las autoridades detuvieron a un ciudadano danés de 28 años buscado por la presunta instigación a homicidios y secuestros. También figuraba en la lista EU Most Wanted y estaba clasificado como High Value Target en la operación coordinada por Europol.
También en Tánger fue detenido en septiembre un ciudadano sueco de 21 años del que los investigadores creen que ocupaba un papel de liderazgo en la red criminal Foxtrot. Las autoridades lo buscaban por la presunta instigación a actos violentos cometidos en Suecia y Noruega, y su perfil había sido publicado en EU Most Wanted en abril.
Una tercera detención en Marruecos tuvo lugar en Agadir el 25 de septiembre. Un ciudadano sueco de 31 años fue detenido por dos presuntos delitos relacionados con la preparación de homicidios. La policía sueca lo considera una figura central en la coordinación de las actividades violentas y del tráfico de drogas de la red investigada.
El comunicado de Europol trata los cinco casos como parte del mismo esfuerzo operativo, pero las acusaciones y las circunstancias difieren de un sospechoso a otro. El hecho de que las personas estén asociadas a la misma operación no significa que todas estén acusadas de los mismos delitos ni que pertenezcan a una única estructura criminal.
Una de las principales preocupaciones de las autoridades es el reclutamiento de jóvenes para ejecutar ataques. Europol afirma que las redes sociales y las aplicaciones de mensajería se utilizan para identificar y atraer a personas jóvenes, incluidos menores, a quienes se promete dinero, estatus o un sentimiento de pertenencia a un grupo.
En este modelo, el ejecutor puede estar separado geográfica y organizativamente de la persona que encarga el ataque. El reclutamiento en línea permite a una red encontrar rápidamente a personas que se encuentran en otra ciudad u otro Estado, mientras que las órdenes, los pagos y las instrucciones pueden circular a través de intermediarios. Precisamente esta fragmentación hace que la identificación de los organizadores requiera el intercambio de información y la realización de investigaciones coordinadas en varias jurisdicciones.
La Operational Taskforce GRIMM fue creada para seguir estas conexiones transfronterizas e identificar no solo a los autores materiales, sino también a las personas sospechosas de financiar, organizar o facilitar los ataques. Europol proporciona apoyo operativo, intercambio de información y análisis de inteligencia a las autoridades nacionales participantes.
Europol presenta la detención de las personas que se encuentran en los niveles superiores de las redes como una forma de reducir su capacidad para encargar nuevos ataques y reclutar a otros jóvenes. Sin embargo, el comunicado no afirma que la operación GRIMM haya eliminado el fenómeno ni que todas las redes implicadas hayan sido desmanteladas.
Las cinco personas son sospechosas, y las acusaciones descritas por Europol no constituyen condenas definitivas. La determinación de la responsabilidad penal por cada uno de los hechos investigados corresponde a las autoridades judiciales competentes de los Estados implicados.
Últimas noticias
22:26
22:23
22:11
22:10
21:56
Ver más noticias