Hasta la entrada en vigor de las nuevas normas, los pasajeros afectados por retrasos, cancelaciones o pérdida de equipaje debían presentar primero una reclamación al operador o a la entidad a la que habían comprado el billete. Si no recibían respuesta dentro de los plazos aplicables, podían dirigirse posteriormente a la autoridad nacional competente del país donde se produjo el incidente y solicitar la asistencia del Centro Europeo del Consumidor para litigios transfronterizos.
Por separado, a nivel de la UE, también se preparan cambios relacionados con los costes de los viajes: a partir del 23 de octubre de 2027, los pasajeros de avión tendrían derecho a un equipaje de cabina de hasta 7 kg, además de un objeto personal, y las compañías aéreas deberían mostrar desde el momento de la reserva el precio del billete que incluye el equipaje de cabina.