Ucrania ha solicitado a la Unión Europea una subvención de aproximadamente 220 millones de euros para apoyar a los agricultores afectados por la interrupción de las exportaciones agrícolas a través del Mar Negro, y la Comisión Europea confirma que la solicitud está en evaluación. Kiev propone que el dinero se utilice para reducir los intereses de los préstamos bancarios otorgados a los agricultores, de modo que puedan continuar con su actividad. Bruselas aún no ha establecido un plazo para una decisión y dice que la respuesta también dependerá de la evolución de la cosecha, la capacidad de almacenamiento y el funcionamiento de las rutas de exportación.
En resumen
Kiev ha solicitado aproximadamente 220 millones de euros para subsidiar los intereses de los préstamos bancarios otorgados a los agricultores ucranianos.
La Comisión dice que debe evaluar la evolución de la cosecha, la capacidad de almacenamiento disponible y las posibilidades de exportación antes de decidir los próximos pasos.
Bruselas monitorea las rutas del Mar Negro y los efectos de los bombardeos rusos sobre las exportaciones agrícolas ucranianas.
La Comisión también está en conversaciones con Rumanía, Moldavia y empresas involucradas en el transporte sobre las rutas alternativas a través de los corredores de solidaridad.
La Comisión no ha anunciado cuándo se completará la evaluación y no ha confirmado que la subvención solicitada será otorgada.
La solicitud enviada por las autoridades ucranianas prevé que la subvención de aproximadamente 220 millones de euros se utilice para reducir el costo de financiamiento de los agricultores. Según las explicaciones proporcionadas por la Comisión, el apoyo subsidiaría los intereses aplicados a los préstamos bancarios, lo que permitiría a las instituciones financieras continuar prestando al sector agrícola y a los productores mantener su actividad en un período en el que las exportaciones se ven afectadas por la guerra. "Ucrania nos explicó en su solicitud cómo podría utilizarse esta subvención, y se utilizaría para subsidiar la tasa de interés de los bancos para prestar a los agricultores, y así podrían mantener sus operaciones con los agricultores", declaró un portavoz de la Comisión.
Bruselas no ha tomado, sin embargo, una decisión sobre la concesión de los fondos y no trata la solicitud exclusivamente como un problema de financiamiento. La Comisión dice que debe evaluar paralelamente la cantidad de productos que entrará al mercado después de la cosecha, el espacio disponible para almacenamiento y la capacidad de Ucrania para continuar exportando. Estos elementos están interrelacionados, ya que el bloqueo o la ralentización del transporte puede dejar mayores cantidades de productos agrícolas en el país y aumentar la presión sobre los agricultores y las infraestructuras de almacenamiento.
"Necesitamos ver cómo progresa la cosecha ucraniana en los próximos meses. En segundo lugar, necesitamos ver cómo se alinea esto con la disponibilidad de almacenamiento, y en tercer lugar, necesitamos una visión clara de la logística de exportación, incluidas las rutas del Mar Negro y la funcionalidad actual de los corredores de solidaridad", explicó un representante de la Comisión. Bruselas dice que necesita esta imagen antes de establecer qué intervenciones adicionales son necesarias y cómo debería configurarse el apoyo. Como consecuencia, la solicitud de 220 millones de euros no debe presentarse como un financiamiento aprobado, y el valor final y el instrumento a través del cual podría ser otorgado aún no se han determinado.
La situación en el Mar Negro representa uno de los componentes centrales de la evaluación. La Comisión monitorea los efectos de los bombardeos rusos y la interrupción del transporte sobre la agricultura y la economía ucraniana y dice que mantiene contactos permanentes con las autoridades de Kiev. Bruselas ha señalado que el ministro ucraniano de agricultura tuvo recientemente conversaciones con representantes de la UE, y el análisis continúa a medida que surgen nuevas informaciones sobre la cosecha y las exportaciones.
Paralelamente, la Comisión está en conversaciones con Rumanía, Moldavia y empresas involucradas en el transporte para evaluar el funcionamiento de las rutas alternativas a través de los corredores de solidaridad. Estos se desarrollaron después de la invasión rusa a gran escala para permitir el transporte de mercancías ucranianas a través de las redes ferroviarias, viales y portuarias cuando el acceso a través del Mar Negro está limitado. Bruselas no ha anunciado, sin embargo, en la rueda de prensa una expansión concreta de los corredores ni un aumento inmediato de los contingentes para los productos agrícolas ucranianos.
Interrogado si tales decisiones podrían tomarse en las próximas semanas, el portavoz evitó dar un calendario. "No puedo decirte un plazo específico aún, pero de hecho todavía necesitamos analizar, y luego presentaremos las soluciones concretas", dijo. La Comisión vincula así cualquier nueva intervención a los datos sobre la cosecha, el almacenamiento y la logística de las exportaciones y no ha indicado que la evaluación se completará antes de que finalice la temporada agrícola.
Bruselas ha reafirmado que mantener la capacidad de Ucrania para exportar productos agroalimentarios es importante tanto para la economía ucraniana como para la seguridad alimentaria global. La Comisión considera que el régimen comercial revisado entre la UE y Ucrania sigue ofreciendo un marco estable y recíproco y ha afirmado que los datos disponibles hasta ahora indican un carácter equilibrado del acuerdo. En la rueda de prensa no se presentaron, sin embargo, cifras detalladas sobre los efectos sobre ciertos productos o sobre los agricultores de los Estados miembros.
La solicitud de 220 millones de euros representa, por lo tanto, una de las opciones de apoyo que están en análisis por parte de la Comisión y no una decisión final. El ejecutivo europeo no ha dicho si la suma podría ser otorgada en su totalidad, reducida o combinada con otras medidas, ni de qué instrumento financiero provendrían los fondos. La siguiente etapa depende de la evaluación de la situación agrícola y logística y de la continuación de las discusiones con las autoridades ucranianas y con los Estados involucrados en el transporte alternativo de mercancías.
La Unión Europea creó los corredores de solidaridad en 2022 para mantener las exportaciones e importaciones de Ucrania después del bloqueo o la interrupción de las rutas marítimas tradicionales. Estos utilizan la infraestructura de los Estados miembros y de Moldavia y funcionan paralelamente a las rutas disponibles a través del Mar Negro.
La Comisión dice que la evolución de la cosecha, la capacidad de almacenamiento y el funcionamiento de todas estas rutas serán analizadas conjuntamente antes de nuevas decisiones. La solicitud de aproximadamente 220 millones de euros permanece en evaluación, sin un plazo anunciado para la respuesta.
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