La operación naval de la UE en el mar Rojo necesita al menos diez buques para poder responder a la demanda de protección del transporte comercial, declaró Kaja Kallas tras la reunión de los ministros de Asuntos Exteriores del 12 de octubre. La alta representante afirmó que ASPIDES aún no ha alcanzado ese nivel y que, aunque los Estados miembros han presentado ofertas adicionales, se necesitan más contribuciones.
En resumen, Kaja Kallas afirma que ASPIDES necesita al menos diez buques para ejecutar su misión en el mar Rojo. La operación aún no ha alcanzado ese nivel. Kallas no precisó cuántos buques están desplegados actualmente. En septiembre, la alta representante había advertido de que buques comerciales esperaban una escolta porque ASPIDES no dispone de suficientes fragatas capaces de garantizar la escolta y la defensa antiaérea. Los buques y gran parte del personal de la operación son proporcionados por los Estados participantes, y las contribuciones pueden variar con las rotaciones y las decisiones nacionales. El mandato defensivo de ASPIDES está vigente hasta el 28 de febrero de 2027 y abarca la protección de la libertad de navegación en el mar Rojo y en las aguas adyacentes.
A finales de septiembre, Kallas ya había descrito los efectos de la falta de buques sobre el tráfico comercial. Entonces dijo que algunos buques esperaban una escolta en la zona de Bab el-Mandeb y que la operación necesitaba especialmente fragatas capaces de acompañar al transporte comercial y proporcionar defensa antiaérea. En ese momento, dos Estados debatían posibles contribuciones adicionales, sin que se anunciaran el número de buques ni el calendario de despliegue.
La declaración del 12 de octubre añade por primera vez una magnitud al volumen necesario para la operación: al menos diez buques. Kallas no precisó cuántos se encuentran efectivamente en la zona de operaciones ni cuántas de las contribuciones debatidas han pasado ya de la oferta al despliegue.
ASPIDES funciona sobre la base de medios proporcionados por los Estados. La Unión establece el mandato y la estructura de mando, pero las fragatas, otros buques, las aeronaves y una parte importante del personal llegan mediante contribuciones nacionales. La composición de la fuerza puede cambiar cuando un buque termina su rotación, es retirado para mantenimiento o es sustituido.
Para escoltar el transporte comercial también importan las características de los buques enviados a la operación. Las fragatas deben poder vigilar el espacio marítimo, detectar amenazas y proporcionar defensa antiaérea, mientras que su distribución en una zona extensa influye en el número de convoyes o buques comerciales que pueden protegerse simultáneamente.
ASPIDES se puso en marcha en febrero de 2024 tras los repetidos ataques de los hutíes contra la navegación comercial en el mar Rojo y cerca del estrecho de Bab el-Mandeb. La operación tiene un mandato defensivo y busca proteger la libertad de navegación en una de las principales rutas marítimas entre Europa y Asia.
El Consejo prorrogó el mandato en febrero de 2026 hasta el 28 de febrero de 2027. La misión sigue incluyendo la escolta y protección de buques comerciales, sin que la ampliación decidida este año convierta ASPIDES en una operación ofensiva.
En marzo, el Consejo añadió el intercambio de información sobre actividades sospechosas cerca de infraestructuras submarinas, el apoyo a la formación de las fuerzas marítimas de Yibuti y la cooperación con la guardia costera yemení. Estas actividades deben llevarse a cabo con los medios ya disponibles para la operación.
La presión sobre ASPIDES procede al mismo tiempo de la persistencia de los riesgos para la navegación comercial. Los buques que participan en la operación deben vigilar las rutas marítimas, responder a las solicitudes de escolta y mantener la capacidad de reacción ante posibles ataques, lo que limita el número de misiones que pueden ejecutarse simultáneamente cuando la fuerza naval es reducida.
Las compañías navieras también deben elegir entre esperar la escolta, atravesar la zona sin la protección de la operación o utilizar rutas alternativas. El desvío alrededor de África por el cabo de Buena Esperanza prolonga los viajes entre Asia y Europa y puede aumentar el consumo de combustible, los costes de transporte y el tiempo necesario para las entregas.
El presupuesto común de ASPIDES no refleja el coste total de la presencia naval. Los Estados asumen por separado gran parte de los gastos de los buques, las tripulaciones y los equipos que envían a la operación, por lo que el refuerzo de la fuerza depende de decisiones adoptadas en las capitales participantes.
Kallas no pidió asignar un número obligatorio de buques entre los Estados y el Consejo no estableció cuotas nacionales. El umbral de al menos diez describe el nivel que la alta representante considera necesario para la operación, mientras que la formación efectiva de la fuerza sigue dependiendo de las contribuciones ofrecidas y mantenidas por los Estados.
La próxima evolución dependerá de estas decisiones. Las contribuciones adicionales anunciadas por los Estados solo modificarán la situación operativa después de que los buques sean confirmados y entren efectivamente en el dispositivo de ASPIDES.
กล,Fuentes
Últimas noticias
19:51
19:42
19:40
19:31
19:27
Ver más noticias