La calidad es indicada por el 76% de los participantes, el sabor por el 56%, el precio por el 45% y la seguridad por el 41%. La sostenibilidad ambiental y el bienestar animal aparecen con mucha menos frecuencia entre los principales criterios. La encuesta permitía como máximo tres elecciones, por lo que los resultados no miden todas las preocupaciones de los consumidores.
La calidad y el sabor son los criterios mencionados con mayor frecuencia al comprar alimentos en un Eurobarómetro realizado en 11 países de fuera de la Unión Europea, mientras que la sostenibilidad ambiental y el bienestar animal rara vez figuran entre las tres primeras prioridades declaradas. La calidad es seleccionada por el 76% de los encuestados, el sabor por el 56%, el precio por el 45% y la seguridad por el 41%. En el caso del medio ambiente, la proporción es del 8%, y en el del bienestar animal, del 5%.
En resumen
1.La calidad es elegida por el 76%, el sabor por el 56%, el precio por el 45% y la seguridad por el 41%. La pregunta se refería a alimentos y bebidas de cualquier origen, no solo a productos europeos.
2.La sostenibilidad ambiental es seleccionada por el 8%, y el bienestar animal por el 5%. Los participantes podían indicar como máximo tres factores, por lo que la ausencia de un criterio no demuestra la falta de cualquier interés por él.
3.La seguridad es mencionada por el 65% en China y el 64% en Tailandia. El precio es elegido por el 56% en el Reino Unido, frente al 27% en China y la India, lo que muestra diferencias entre las prioridades declaradas de los mercados.
4.Las 11.119 entrevistas en línea se dirigieron a personas de 20–55 años del medio urbano. Los resultados no representan a toda la población de los países, y los cambios en la muestra limitan la comparación con 2021.
Los participantes podían elegir como máximo tres factores de una lista que también incluía la autenticidad de los productos o los aspectos relacionados con la salud. La pregunta se refería a los productos agrícolas, los alimentos y las bebidas en general, independientemente de su origen. Por tanto, los porcentajes describen qué factores figuran entre las principales influencias declaradas en las compras. No significan que los demás encuestados rechacen la protección del medio ambiente o el bienestar animal, ni que un solo criterio determine cada compra.
El informe, fechado en marzo de 2026 y presentado por la Comisión en julio, se basa en 11.119 entrevistas en línea realizadas por Demoscopy entre el 4 y el 11 de febrero, a petición de la Agencia Ejecutiva Europea de Investigación. Se entrevistó a personas de 20–55 años del medio urbano, seleccionadas como segmento con mayor acceso a productos importados. El estudio abarca China, la India, Indonesia, Japón, México, Arabia Saudí, Corea del Sur, Tailandia, los Emiratos Árabes Unidos, el Reino Unido y Estados Unidos; los resultados no representan a toda la población de estos países.
Tras la jerarquía general aparecen diferencias entre los mercados. La seguridad alimentaria es elegida por el 65% de los encuestados en China y por el 64% en Tailandia, frente al 41% en el conjunto de la encuesta. El precio es indicado por el 56% en el Reino Unido y por el 54% en Japón, pero por el 27% en China y el mismo porcentaje en la India. Según el informe, la calidad sigue siendo el criterio dominante en todos los países, pero las demás prioridades no tienen el mismo peso en todas partes.
El bienestar animal ofrece otro ejemplo de las diferencias ocultas por el resultado general. En el Reino Unido, el 13% lo incluye entre los principales factores de compra, frente al 5% en el conjunto de la encuesta. La sostenibilidad ambiental es mencionada por el 8% de los encuestados británicos. Incluso aquí, el informe constata que estos criterios quedan por detrás de la calidad, el sabor, el precio y la seguridad.
Las respuestas también difieren según la composición del hogar. La calidad es mencionada por el 81% de los participantes con dos hijos, frente al 70% de quienes no tienen hijos. El precio es seleccionado por el 52% de los encuestados sin hijos, frente al 40% de quienes tienen un hijo y al 39% de quienes tienen dos. Estas son asociaciones entre las características de los encuestados y sus respuestas; la encuesta no aísla el efecto de los hijos del de los ingresos u otras diferencias entre los hogares.
Los resultados son relevantes para la forma en que la UE promociona sus alimentos en los mercados externos. La Comisión cofinancia campañas y organiza actividades que ponen en valor la calidad y la diversidad de los productos europeos. El programa de promoción para 2026 prevé 205 millones de euros para productos agroalimentarios sostenibles y de calidad, tanto dentro de la Unión como fuera de ella. El presupuesto cubre la promoción en ambos tipos de mercados, no exclusivamente las exportaciones.
La jerarquía declarada ofrece información sobre los atributos que los consumidores mencionan al elegir productos, pero no prueba qué mensaje publicitario funcionaría mejor. Un criterio omitido de los tres primeros puede seguir siendo relevante para la misma persona. Los datos tampoco muestran cuánto estarían dispuestos a pagar de más los encuestados por un producto con menor impacto ambiental o con estándares más elevados de bienestar animal.
El informe también compara los resultados con la edición de 2021, pero los cambios metodológicos exigen cautela. El número de entrevistas por país aumentó de aproximadamente 500 a 1.000, la proporción de mujeres y hombres pasó de 70/30 a 50/50, y Estados Unidos se añadió en 2026. Estos cambios limitan la interpretación de las diferencias como tendencias. La encuesta describe las prioridades declaradas del segmento urbano estudiado, sin demostrar un cambio general del comportamiento de compra.
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