El Instituto Nacional de Neurología y Enfermedades Neurovasculares de Bucarest enfrenta escasez de materiales para tratar los ictus y los aneurismas cerebrales, y algunas intervenciones han sido aplazadas o incluidas en listas de espera.
La institución habría recibido este año aproximadamente el 25% de la financiación concedida el año pasado a través de la Acción Prioritaria Ictus. Debido al suministro insuficiente, los médicos no pudieron realizar durante varios días trombectomías, procedimientos mediante los cuales se extrae el coágulo que bloquea una arteria cerebral. Las intervenciones se reanudaron temporalmente después de que los proveedores pusieran a disposición, en calidad de préstamo, un stock limitado de catéteres de aspiración.
Los problemas persisten desde hace varios meses, y los materiales disponibles podrían volver a agotarse. Desde hace aproximadamente dos meses, el instituto tampoco tendría coils, espirales de platino utilizadas para el tratamiento endovascular de los aneurismas. En consecuencia, pacientes con aneurismas rotos o no rotos han sido incluidos en listas de espera.
Los médicos advierten de que retrasar la trombectomía puede reducir las posibilidades de recuperación tras un ictus, mientras que aplazar el tratamiento de los aneurismas aumenta el riesgo de ruptura y hemorragia cerebral. Los especialistas piden una financiación constante, adquisiciones periódicas y reservas suficientes para situaciones de emergencia.
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