Bruselas, 2 de diciembre de 2025 El Consejo de la Unión Europea ha adoptado su posición sobre la sexta revisión de la Directiva sobre agentes cancerígenos, mutagénicos y tóxicos para la reproducción (CMRD), fortaleciendo los estándares europeos de salud y seguridad en el trabajo mediante nuevos límites de exposición, aclaraciones terminológicas y la ampliación de la lista oficial de sustancias peligrosas. El texto prevé beneficios sanitarios significativos, incluyendo la prevención de aproximadamente 1.700 casos de cáncer de pulmón y 19.000 otras enfermedades profesionales en las próximas décadas.
En resumen
La UE introduce límites más estrictos para el cobalto, compuestos inorgánicos del cobalto, PAH y 1,4-dioxano.
El Consejo añade un nuevo límite para el isopreno y reconoce oficialmente el humo de soldadura como un riesgo profesional.
La revisión podría prevenir más de 20.000 casos de enfermedad profesional en 40 años.
La revisión de la directiva se basa en la propuesta de la Comisión Europea del 18 de julio de 2025, que introdujo nuevos límites de exposición profesional para el cobalto y sus compuestos inorgánicos, para los hidrocarburos aromáticos policíclicos contenidos en los aceites minerales utilizados anteriormente en motores de combustión interna, así como para el 1,4-dioxano, una sustancia clasificada como posible cancerígena. Los Estados miembros han reforzado aún más el texto incluyendo un nivel-límite para el isopreno, una sustancia adicional preocupante para la salud de los trabajadores, no cubierta inicialmente por la propuesta de la Comisión.
"Nadie debería enfermarse en el lugar de trabajo. Al actualizar las normas sobre la exposición a sustancias químicas peligrosas, reducimos los riesgos para la salud y apoyamos condiciones de trabajo decentes para los trabajadores de toda la Unión. Estoy satisfecho de que hayamos logrado hoy un acuerdo en el Consejo sobre este importante expediente. Kaare Dybvad Bek, ministro danés de empleo"
El humo de soldadura ha sido introducido en el Anexo I de la directiva, marcando el reconocimiento formal de los riesgos profesionales asociados a esta actividad. El Consejo también solicita la elaboración de una guía técnica que ofrezca recomendaciones para reducir la exposición, especialmente en las pequeñas y medianas empresas, donde la adopción de medidas preventivas es más difícil.
La posición del Consejo incluye, además, aclaraciones en lo que respecta a las definiciones de "carcinógeno", "mutágeno" y "sustancia tóxica para la reproducción", alineando la legislación con los avances científicos y las clasificaciones estándar utilizadas a nivel europeo. Estas actualizaciones están destinadas a proporcionar certeza jurídica para empleadores y trabajadores y facilitar la evaluación de riesgos en el lugar de trabajo.
Durante las discusiones, los Estados miembros subrayaron el importante papel de las agencias europeas, incluida la ECHA y el Comité Consultivo de Seguridad y Salud en el Trabajo, en la fundamentación de estos nuevos valores-límite. La presidencia danesa del Consejo ha acogido con satisfacción el acuerdo, argumentando que las normas modernizadas "contribuirán sustancialmente a la prevención de enfermedades profesionales y a la mejora de la protección de los trabajadores en toda la Unión".
La posición adoptada sirve como mandato de negociación en las discusiones que seguirán con el Parlamento Europeo a principios de 2026. El acuerdo final se establecerá en trilogos, y la revisión de la directiva se aplicará una vez que se adopte formalmente el texto.