Miércoles, en la fachada de un gran centro comercial en París, los manifestantes exhibieron pancartas con el mensaje 'Vergüenza, Shein', unas horas antes de la apertura de la primera tienda permanente del minorista chino de moda rápida. Las críticas hacia Shein se centran en su modelo de negocio basado en precios muy bajos, que afecta al comercio tradicional en Francia.
La apertura estuvo marcada por largas colas, pero también por la indignación del público, alimentada por el descubrimiento de productos controvertidos en el sitio web de la empresa. Las autoridades francesas anunciaron una investigación sobre el contenido inapropiado disponible en la plataforma de Shein. Aunque Shein ha operado predominantemente en línea, la apertura de la tienda física se considera un momento de 'orgullo' por parte del propietario de la Sociétés des Grands Magasins. La empresa intenta demostrar un impacto positivo en el comercio local, ofreciendo vales para otras tiendas en BHV. Sin embargo, el tamaño del negocio de Shein en Francia sigue siendo incierto, aunque a nivel global ha registrado ingresos significativos.
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