El Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) ha decidido no continuar las negociaciones de paz con Turquía, exigiendo la liberación de su líder histórico, Abdullah Öcalan, encarcelado desde 1999. Amed Malazgirt, un comandante militar del PKK, declaró que, aunque se han llevado a cabo discusiones, no se ha registrado ningún progreso concreto y que ahora es el turno de Turquía de actuar. El PKK tiene dos demandas principales: la liberación de Öcalan y el reconocimiento constitucional del pueblo kurdo en Turquía.
El comandante subrayó que el PKK no usará las armas contra el estado turco, pero pidió condiciones más favorables para su líder. También se mencionó una reciente visita de una delegación parlamentaria a Öcalan, en el contexto de un proceso de paz iniciado por el gobierno turco. El PKK ha estado involucrado en un conflicto de 40 años con el estado turco, que ha resultado en aproximadamente 50,000 muertes.