Hans Kluge, director de la OMS para Europa, declaró que los gobiernos deben reconocer el calor extremo como una crisis de salud, teniendo en cuenta el impacto devastador de la ola de calor que ha acabado con miles de vidas en Europa.
Las temperaturas han superado los 40°C en algunas regiones, lo que ha llevado a un aumento significativo de las llamadas de emergencia y a una presión creciente sobre los sistemas de salud. Kluge subrayó la necesidad de preparar los hospitales para hacer frente a estas condiciones extremas, incluyendo la provisión de refrigeración y la protección de los pacientes vulnerables.
En Francia, las salas de urgencias han reportado un aumento de cuatro veces en las afecciones relacionadas con el calor, y en el Reino Unido, el Servicio de Ambulancias de Londres tuvo el día más ocupado de su historia. Las fallas de refrigeración en los hospitales han agravado la situación, afectando a los equipos médicos y creando dificultades en la gestión de pacientes con problemas relacionados con el calor.
Kluge pidió acciones inmediatas para prevenir una crisis aún más grave.
Fuentes
Últimas noticias
21:17
21:01
20:46
20:32
20:19
Ver más noticias