Italia ha adoptado un marco legal que permite a los empleados beneficiarse de licencia pagada para cuidar de mascotas enfermas, reconociendo así oficialmente el cuidado de estas como un motivo válido para la ausencia en el trabajo.
La medida se basa en una resolución judicial de 2017, conocida como 'el caso Cucciola', que estableció que el cuidado urgente de una mascota puede considerarse un 'motivo personal o familiar grave'.
Los empleados que solicitan licencia deben presentar un certificado veterinario que acredite la necesidad de atención urgente. Esta decisión es respaldada por organizaciones de protección animal, que argumentan que los propietarios no deberían tener que elegir entre sus obligaciones profesionales y el cuidado de mascotas enfermas.
La ley italiana sobre la protección de los animales impone la responsabilidad a los propietarios de cuidar de sus animales, incluyendo en casos de enfermedad o lesión.
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