Los meteorólogos han reportado acumulaciones de nieve fresca en las montañas Făgăraș y Bucegi, con grosores de 20-40 cm, sobre una capa más antigua e inestable. Las nevadas pronosticadas en los próximos días añadirán otros 10-20 cm de nieve, y el fuerte viento ha creado placas de viento en las zonas resguardadas. Estas condiciones favorecen el riesgo de avalanchas en las pendientes inclinadas, especialmente cerca de las crestas. En las montañas Zărnești-Godeanu, se han registrado capas de nieve fresca de 25-45 cm, con baja adherencia a la capa inferior. El riesgo de avalancha es considerable también en los Cárpatos Orientales y Occidentales. En las estaciones meteorológicas, la capa de nieve varía, alcanzando 154 cm en el Pico Omu y 88 cm en Bâlea-Lac.