22 enero 10:11

Política
Foto Pixabay
<p>Antes de la invasión de Ucrania, Rusia había negado sistemáticamente su intención de atacar, acusando a Occidente de propaganda. Las advertencias occidentales fueron desestimadas como provocaciones, pero la invasión confirmó la estrategia de desinformación rusa. La situación es similar a la negación de la implicación de Rusia en las elecciones rumanas, utilizando acusaciones de histeria antirrusa.