Ucrania atacó el jueves por la mañana una importante refinería de petróleo en Moscú, situada en el distrito de Kapotnia, por segunda vez en esta semana, según funcionarios rusos. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, declaró que más de 60 drones que se dirigían a la capital fueron derribados.
Una grabación de video capturó una explosión en la refinería, generando humo denso y daños significativos. El ataque ocurrió después de un incidente similar el martes, que llevó a la suspensión de las operaciones de la refinería. Además, un edificio de apartamentos en Žukovski fue dañado, pero no se registraron víctimas. En la región de Rostov, otro ataque resultó en la muerte de un civil y en heridas a otras dos personas.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski subrayó que estos ataques son parte de una estrategia para forzar a Rusia a poner fin a la guerra. A pesar de que Rusia enfrenta sanciones y una disminución de los ingresos por petróleo, los ataques ucranianos han afectado gravemente la infraestructura energética, causando escasez en Crimea.
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