Bruselas, 2 de diciembre de 2025 La Comisión de Asuntos Exteriores ha adoptado un informe definitorio para el futuro de las relaciones transatlánticas, con 46 votos a favor, 9 en contra y 8 abstenciones. El documento subraya un cambio de tono en Bruselas: la UE reconoce el papel indispensable de EE. UU. en la OTAN, pero rechaza firmemente los intentos de la administración estadounidense de legitimar las acciones de Rusia a través de la diplomacia unilateral o de imponer condiciones comerciales desiguales.
En resumen
Los eurodiputados advierten que las iniciativas de EE. UU. para discutir con Rusia sin la implicación de la UE corren el riesgo de legitimar la guerra ilegal; la paz debe ser "justa", no impuesta.
Solicitud expresa para mantener la presencia militar estadounidense en el Flanco Este, junto con un aumento del gasto en defensa europeo.
Los acuerdos post-Turnberry son criticados por ser "ni recíprocos, ni justos"; se pide la eliminación de las barreras arancelarias para el acero y el aluminio.
El documento expresa una profunda preocupación por ciertas iniciativas de la administración de EE. UU., mencionando específicamente el "Summit de Alaska". Los eurodiputados temen que tales movimientos puedan validar la agresión rusa. El mensaje de Bruselas es tajante: tanto Ucrania como la UE deben estar "plenamente implicadas" en cualquier discusión sobre el futuro de la seguridad continental.
En el plano militar, el informe reconoce que la información (inteligencia) y las tropas estadounidenses son vitales, especialmente en el Flanco Este, pero subraya la necesidad de una "distribución equitativa de la carga". Europa debe construir un pilar creíble dentro de la OTAN, no solo consumir seguridad estadounidense.
El fracaso de Turnberry El análisis de las relaciones económicas está marcado por la decepción. El informe hace referencia a la reunión de Turnberry del 27 de julio de 2025 y la declaración conjunta de agosto, que los eurodiputados califican de "ni recíprocas, ni justas, ni equilibradas". El texto pide a la Comisión Europea y a la administración de EE. UU. pasos concretos para eliminar los aranceles sobre las exportaciones de acero y aluminio de la UE. Además, se pone énfasis en la "autonomía regulatoria": Bruselas advierte a Washington que respete las decisiones soberanas de la UE y que no intente influir en los estándares internos europeos mediante presiones comerciales.
El ponente Michał Szczerba (PPE, Polonia) ha resumido la situación: la relación reciente entre la UE y EE. UU. se ha convertido en un ejercicio de "gestión de la incertidumbre". Aunque ninguna otra región está tan interconectada económicamente, la UE debe prepararse para diversos escenarios, incluidos aquellos en los que EE. UU. cambie radicalmente su política exterior. El objetivo sigue siendo una cooperación más profunda, pero condicionada al respeto mutuo y a la capacidad de Europa de "cargar su propio peso". El informe se votará en una de las próximas sesiones plenarias.