Contexto: El Congreso y la Casa Blanca fueron puestos en entredicho tras las acusaciones sobre restricciones a Starshield y su impacto en la defensa ucraniana
Antes de las declaraciones de Marco Rubio, un grupo bipartidista de senadores estadounidenses pidió una investigación sobre la interrupción del acceso de Ucrania a Starshield, la versión militar de la red Starlink. Los senadores sostuvieron que el incidente habría afectado la capacidad de las fuerzas ucranianas para detectar e interceptar drones rusos y habría puesto en peligro al personal estadounidense en la región, solicitando aclaraciones sobre posibles decisiones del Departamento de Defensa o de los contratistas.
Asimismo, Reuters informó de que la orden de limitar Starshield habría procedido del interior de la Casa Blanca, en el contexto de las presiones sobre Kiev para detener los ataques contra las refinerías rusas. Ucrania pidió explicaciones y, según algunas informaciones, los terminales habrían dejado temporalmente de funcionar a altas velocidades antes de volver a operar, aunque con un rendimiento reducido.
Paralelamente, Elon Musk afirmó que cualquier ralentización o limitación de Starshield es decidida por el Gobierno de EE. UU., no por SpaceX, y distinguió entre Starshield (militar) y Starlink (comercial). La disputa también se vio alimentada por las acusaciones ucranianas de que las restricciones estarían relacionadas con las presiones de la administración Trump, mientras que el presidente Volodímir Zelenski sugirió que los problemas podrían haber sido provocados intencionadamente.