Contexto: antes de las críticas de Doha, Macron pidió investigaciones rápidas y penas para los ataques durante las protestas
Anteriormente, Emmanuel Macron anunció medidas judiciales contra las personas implicadas en actos de vandalismo y saqueos en varias ciudades francesas, afirmando que los autores tendrían que responder ante la ley y reparar los daños. Pidió al Gobierno que analizara cómo se desarrollaron los actos de violencia e insistió en explicar por qué los servicios de inteligencia no anticiparon la magnitud de los incidentes, prometiendo transparencia e investigaciones rápidas.
Macron pidió diferenciar entre los vándalos y los manifestantes con reivindicaciones legítimas y precisó que, a partir del lunes, el primer ministro dirigiría una célula de crisis para movilizar ayudas y apoyar a las víctimas. Durante esos mismos días, las autoridades informaron de que más de 1.800 personas habían sido detenidas, mientras que en París se registraron 855 detenciones; un manifestante murió a causa de un paro cardíaco y la policía utilizó gases lacrimógenos.