Contexto: la UE prepara respuestas al encarecimiento de la energía tras el impacto de la guerra en Irán sobre los mercados
Antes de la reunión de los líderes en Bruselas, los funcionarios europeos advirtieron que la guerra en Oriente Medio ha impulsado al alza los precios de la energía y ha afectado a la economía, mientras que las reservas de gas han alcanzado niveles muy bajos antes de la temporada fría. El comisario europeo de Energía afirmó que no se prevén problemas de suministro durante el invierno, pero que los precios del petróleo y del gas podrían mantenerse muy elevados, con efectos sobre los consumidores y la industria.
Paralelamente, se debatieron medidas para reducir la presión sobre el mercado, incluida la postergación de algunas normas sobre las emisiones de metano asociadas a las importaciones de petróleo y gas. La propuesta se presentó como una solución temporal para limitar los costes, en un contexto en el que los Estados miembros y las instituciones europeas buscan gestionar los riesgos generados por las tensiones regionales y la competencia por los suministros de gas.
Asimismo, en los debates europeos volvió a plantearse la idea de gravar los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas. La Comisión sostuvo que los Estados pueden decidir este tipo de medidas a nivel nacional e indicó que puede ofrecer modelos de buenas prácticas, mientras que en el Consejo se anunciaron debates sobre una posible respuesta europea, sin que se haya adoptado todavía un nuevo impuesto obligatorio.