Esta decisión anula una resolución anterior que suspendía el uso del mapa, considerado realizado sobre bases raciales, lo cual es ilegal. La jueza Elena Kagan, representando la opinión progresista, criticó la decisión, subrayando que el mapa infringe las instrucciones de la Corte sobre el uso de criterios raciales en la delimitación de los distritos electorales.
El nuevo mapa fue adoptado por el congreso local de Texas y fue influenciado por la presión de Donald Trump, con el objetivo de mantener la mayoría republicana en el Congreso. Esto fragmenta las áreas con mayoría latinoamericana y afroamericana, diluyendo el voto demócrata. En reacción, los demócratas de California aprobaron una nueva delimitación electoral para consolidar su posición.
Fuentes