Contexto: Italia adoptó un paquete de normas para las escuelas que incluye también prohibiciones relativas a cubrirse el rostro
Antes de que Bruselas comenzara a examinar el decreto, el gobierno de Giorgia Meloni preparó medidas aplicables a partir del año escolar 2027-2028 que combinaban la limitación de la proporción de determinados alumnos sin ciudadanía italiana con la prohibición de llevar prendas que cubran el rostro en las escuelas, incluidos el burka y el niqab. El decreto también preveía multas de hasta 1.000 euros para quienes entraran en los recintos escolares con ese tipo de vestimenta.
La primera ministra Meloni sostuvo que la norma está relacionada con la integración y la comunicación en lengua italiana, y para los padres con dificultades lingüísticas se anunció la obligación de realizar unos cursos. Paralelamente, los directores y la oposición advirtieron de que la aplicación de las disposiciones podría ser difícil en zonas con poblaciones numerosas de inmigrantes.