La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en un factor significativo en la desinformación relacionada con la guerra en Ucrania, generando imágenes falsas y manipulando chatbots como ChatGPT. Desde el inicio del conflicto, la desinformación ha crecido exponencialmente, y la IA ha transformado la forma en que se disemina la propaganda prorrusa. La experta Olga Petriv subraya que la desinformación ha evolucionado de la creación manual de noticias falsas a operaciones automatizadas, inundando internet con información falsa que luego se integra en las respuestas de los chatbots. Esto permite que la propaganda "envenene" el entorno informativo, forzando a los sistemas de IA a reproducir mentiras como hechos.
Un ejemplo notable es la red Pravda, que publica artículos prorrusos en decenas de países, influyendo incluso en las instituciones de medios tradicionales. Además, los avances en la generación de imágenes de IA han llevado a la creación de contenido difícil de distinguir de la realidad, como videos de soldados ucranianos que son, de hecho, falsos. Estas tecnologías avanzadas hacen necesaria la utilización de herramientas analíticas especializadas para identificar las manipulaciones. La proliferación de imágenes generadas por IA puede llevar a la negación de hechos reales, creando una "presunción de falsedad" que afecta la percepción pública sobre la verdad. Se han observado campañas de desinformación también en diversos idiomas, sugiriendo una organización sistemática detrás de estas acciones.
Un ejemplo notable es la red Pravda, que publica artículos prorrusos en decenas de países, influyendo incluso en las instituciones de medios tradicionales. Además, los avances en la generación de imágenes de IA han llevado a la creación de contenido difícil de distinguir de la realidad, como videos de soldados ucranianos que son, de hecho, falsos. Estas tecnologías avanzadas hacen necesaria la utilización de herramientas analíticas especializadas para identificar las manipulaciones. La proliferación de imágenes generadas por IA puede llevar a la negación de hechos reales, creando una "presunción de falsedad" que afecta la percepción pública sobre la verdad. Se han observado campañas de desinformación también en diversos idiomas, sugiriendo una organización sistemática detrás de estas acciones.