David van Weel, el ministro holandés de Asuntos Exteriores y Migración, declaró que Holanda tiene la intención de abrir un 'centro de tránsito' en Uganda para la expulsión de las personas objetivo, posiblemente comenzando el próximo año. El acuerdo se considera conforme al derecho internacional y la legislación europea, pero se esperan impugnaciones en los tribunales.
Los derechos humanos son un componente central de este acuerdo, y Holanda solicita a las agencias de la ONU que supervisen su cumplimiento. El proyecto está dirigido principalmente a migrantes de la región, y Holanda se convierte así en el segundo estado de la UE con un acuerdo externo para albergar a solicitantes de asilo rechazados, después de Italia. En 2022, Holanda emitió aproximadamente 19,000 órdenes de salida, logrando repatriar solo a 4,200 personas, la mayoría provenientes de países como Ucrania y Turquía, no de Uganda.