La policía intervino contra los manifestantes violentos, utilizando gases lacrimógenos. Varias personas resultaron heridas y recibieron primeros auxilios de médicos voluntarios que llegaron al Parlamento en motocicletas. La ley debía votarse el viernes, y el gobierno griego de centro-derecha afirmó que la reforma ayudaría a atraer mano de obra cualificada de vuelta al país.