Jean-Noel Barrot, el ministro francés de Asuntos Exteriores, declaró que Irán debe hacer "concesiones importantes" en el marco de las negociaciones diplomáticas con Estados Unidos para prevenir una posible acción militar en su contra. Barrot subrayó que Irán debe dejar de representar una amenaza en la región y adoptar una actitud radicalmente diferente, incluyendo la liberación de prisioneros y la restauración del acceso a internet. En este contexto, mencionó el caso de dos ciudadanos franceses, Cecile Kohler y Jacques Paris, quienes fueron liberados recientemente de prisión, pero no pueden abandonar Irán. Barrot solicitó permiso para su regreso a Francia, mientras que las autoridades iraníes expresaron su deseo de realizar un intercambio de prisioneros. Además, Barrot enfatizó que las duras medidas contra el régimen iraní, como la clasificación de los Guardianes de la Revolución como organización terrorista, no afectan los esfuerzos para liberar a los ciudadanos franceses. Irán reaccionó, llamando a los ejércitos europeos grupos terroristas.