El presidente de Irán, Massoud Pezeshkian, ha solicitado al Ministerio del Interior que escuche las "reivindicaciones legítimas" de los comerciantes que han protestado en los últimos días en Teherán debido al alto costo de vida y a la hiperinflación. Subrayó la importancia del diálogo con los representantes de los manifestantes para permitir que el gobierno actúe de manera efectiva. Además, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, ha instado a los políticos a tomar medidas para mejorar el poder adquisitivo de la población.
Las protestas espontáneas comenzaron en la mayor plaza de teléfonos de Teherán y se extendieron, con comerciantes cerrando sus tiendas en señal de descontento. Aunque la mayoría de las tiendas estaban abiertas el martes por la mañana, la policía antidisturbios estaba presente en las zonas centrales. La economía iraní enfrenta una hiperinflación crónica, con precios aumentando un 52% al año, y las sanciones internacionales han agravado la situación.