2 diciembre 10:58
Internacional
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El Papa León XIV concluyó el martes su primera visita internacional con un momento de reflexión en el lugar de la devastadora explosión en el puerto de Beirut, que tuvo lugar el 4 de agosto de 2020, resultando en 218 muertes. El Sumo Pontífice fue recibido por los familiares de las víctimas, quienes trajeron fotografías de los perdidos. Durante la visita, el Papa caminó entre las familias afectadas, estrechando sus manos y ofreciéndoles palabras de aliento, mientras a su alrededor había restos de la destrucción. A cinco años de la tragedia, las familias continúan buscando justicia, en el contexto de una investigación judicial estancada y la impunidad de los funcionarios, lo que intensifica la frustración de la población libanesa, afectada por la corrupción y el colapso financiero. Cecile Roukoz, un familiar de una víctima, subrayó que la visita del Papa transmite un mensaje claro de que la explosión fue un crimen.