Tim Allan, el director de comunicación del primer ministro británico Keir Starmer, anunció el lunes su dimisión, en el contexto de las turbulencias generadas por el escándalo Epstein. Allan, que fue asesor de Tony Blair, expresó su deseo de permitir la formación de un nuevo equipo en Downing Street 10.
Su dimisión se produce después de que Morgan McSweeney, el jefe de gabinete de Starmer, dejara su cargo, asumiendo la responsabilidad por el nombramiento de Peter Mandelson como embajador del Reino Unido en EE. UU., a pesar de sus vínculos con Epstein. Starmer se ha disculpado con las víctimas de Epstein, pero enfrenta críticas severas por parte de sus colegas del Partido Laborista, que exigen su dimisión. Mandelson, exministro, está ahora bajo investigación por posibles irregularidades en funciones oficiales, lo que amplifica la crisis en el gobierno británico.