Poco antes, Corea del Norte presentó en Pionyang drones tácticos, misiles de crucero y lanzadores múltiples, en una exposición de armamento organizada en el contexto de la intensificación de las tensiones en la frontera con Corea del Sur. El líder Kim Jong Un habló de la modernización del ejército mediante el uso de drones y de la inteligencia artificial, mientras que el régimen anunció la producción masiva de drones para ataques suicidas.
Asimismo, la Unión Europea anunció sanciones contra varias personas y empresas implicadas en la cooperación militar y económica entre Corea del Norte y Rusia, vinculando los intercambios con el apoyo a los programas balísticos y con la evasión de las sanciones de la ONU. Las medidas incluyeron la congelación de activos en la UE y, para algunas personas, prohibiciones de viaje.