Alemania ha entrado en una nueva era de defensa marítima con la recepción del primer avión de reconocimiento P-8A Poseidon, un sistema avanzado de vigilancia de la OTAN, derivado del Boeing 737. El ministro de defensa, Boris Pistorius, ha declarado que esta aeronave marca la transición a la aviación naval con jets. El Poseidon está equipado con tecnologías de última generación, teniendo la capacidad de detectar submarinos y de lanzar torpedos y bombas de profundidad, convirtiéndolo en una herramienta de disuasión contra Rusia. El avión puede operar en un radio de más de 2.200 km, consolidando la defensa de la OTAN en la región.
Los analistas militares consideran que la introducción del Poseidon cambiará significativamente el equilibrio de fuerzas en el Mar Báltico, una zona de tensión creciente tras la invasión de Ucrania. Alemania asume un papel de líder regional, con un programa de 3 mil millones de euros para tener los primeros ocho aviones operativos para 2029. En el contexto en el que la flota rusa se concentra en el norte, el Poseidon ofrece a la OTAN una ventaja crucial en la detección y neutralización de amenazas submarinas, protegiendo la infraestructura crítica de la región. Así, el Mar Báltico se convierte en un punto focal de la rivalidad entre Rusia y la OTAN.
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