El gobierno cambia simultáneamente la definición y el régimen fiscal de las microempresas: el umbral de ingresos disminuye, las condiciones de encuadramiento se endurecen, pero el impuesto se convierte en único y más bajo porcentualmente.
Cambios clave
Umbral de encuadramiento: los ingresos anuales para micro disminuyen de 250.000 euros a 100.000 euros, conversión al tipo de cambio del 31 de diciembre de 2025.
Tasa impositiva: se elimina la tasa del 3% sobre los ingresos micro, queda una única tasa del 1% sobre la cifra de negocios para todas las microempresas por debajo de 100.000 euros.
Reglas de acceso/mantenimiento:
empresa con ingresos por debajo de 100.000 euros al 31.12.2025 y no encuadrada en sectores excluidos;
al menos un empleado (o contrato de mandato/administración remunerado al menos al nivel del salario mínimo), con reglas estrictas para suspensiones.
Limitación en el número de micro que se poseen: los socios que poseen directa/indirectamente más del 25% del capital o votos deben establecer una única sociedad que permanezca como micro; las demás pasan a impuesto sobre beneficios.
Procedimientos de salida: obligación de notificación a la ANAF en 15 días desde el sobrepaso del umbral, cambio de objeto de actividad en sector excluido o sobrepaso del umbral del 25% en varias empresas.
Otros requisitos de cumplimiento:
declaración de la opción de micro hasta el 31 de marzo de 2026;
obligatoriedad de RO e-Factura y plazos más cortos para la transmisión de facturas (5 días hábiles);
correlaciones con las nuevas reglas de capital social mínimo para SRL con cifra de negocios superior a 400.000 lei.
Un ejemplo simple: una empresa de servicios con 80.000 euros de cifra de negocios, un empleado con salario mínimo y accionistas que no controlan otras micro puede aplicar un impuesto del 1% sobre los ingresos en 2026; por encima de 100.000 euros o si el socio controla otra micro, la empresa saldrá del régimen.
¿Quién gana y quién pierde?
Ventajas
Las microempresas pequeñas, con márgenes altos y cifra de negocios por debajo de 60.000–80.000 euros
Pasan a una imposición única del 1% sobre los ingresos, lo que para actividades con costos reducidos (IT, consultoría, marketing) sigue siendo muy competitivo frente al 16% de impuesto sobre beneficios.
Las empresas fiscalmente disciplinadas, con estructura simple
Las que ya tenían un empleado, utilizan e-Factura y no operan un “marañal” de micro para optimización fiscal sentirán menos costos de ajuste y una incertidumbre reducida.
El presupuesto del estado y la administración fiscal
La disminución del umbral y la restricción del número de micro por beneficiario reducen la posibilidad de fragmentación artificial de los negocios y aumentan la base de impuesto sobre beneficios, mientras que la tasa única simplifica la administración.
Desventajas
Las empresas cercanas al antiguo umbral de 250.000 euros
El segmento de 100.000–250.000 euros pierde el régimen de micro y pasa a impuesto sobre beneficios del 16%, con obligaciones más complejas de reporte; estas son empresas con algunas decenas de empleados, a menudo en comercio o producción ligera.
Los emprendedores que utilizaban múltiples micro para optimización
La limitación a una única micro para accionistas con más del 25% en varias empresas corta el esquema “una SRL por miembro de la familia”, aumentando la carga fiscal para los grupos informales de empresas.
Los negocios con márgenes bajos (comercio, HoReCa, distribución)
Para ellos, el paso del 3% al 1% es un alivio, pero el umbral reducido y el riesgo de sobrepasarlo aumentan la volatilidad fiscal; una vez pasados a impuesto sobre beneficios, el impacto en el flujo de caja puede ser significativo.
Las startups de rápido crecimiento
Se benefician de un régimen muy amigable en los primeros años, pero pueden sobrepasar relativamente rápido el umbral de 100.000 euros y pasar a un régimen más gravoso justo en la fase de escalado.
¿Cómo fueron recibidas las medidas?
El entorno empresarial:
Las patronales de las pymes y los consultores fiscales saludan la eliminación de la tasa del 3% y la unificación del régimen al 1%, pero critican duramente la reducción del umbral a 100.000 euros y la limitación a una única micro por contribuyente, vistas como medidas restrictivas, destinadas a cubrir el déficit presupuestario.
Las asociaciones de emprendedores piden un período de transición más largo y aclaraciones sobre el cambio de régimen durante el año (momento del paso a beneficios, recalculos, ajuste de contratos).
Gobierno y ANAF:
El mensaje oficial es de “simplificación y equidad fiscal”: una única tasa, umbral más bajo, combate a la fragmentación y a la optimización agresiva, además de consolidación de ingresos al presupuesto.
Las autoridades subrayan que las medidas vienen acompañadas de digitalización (RO e-Factura, reportes estandarizados), lo que debería reducir la burocracia a largo plazo, aunque a corto plazo aumenta la carga de cumplimiento.
Espacio público y prensa económica:
Los análisis hablan de una “microreforma con dos caras”: por un lado, impuesto más bajo, claro y predecible; por otro lado, régimen de micro reservado a un segmento más estrecho de empresas, especialmente micro reales, no “pequeñas corporaciones encubiertas”.
Efectos predecibles
A corto plazo
Aumento de ingresos presupuestarios por la reclasificación de empresas por encima de 100.000 euros a impuesto sobre beneficios y por la restricción de “lazos” de micro.
Aumento de la carga administrativa para contadores y emprendedores: recalculos, modificación del vector fiscal, adaptación de sistemas al nuevo umbral y a las reglas de e-Factura.
Probable ola de reestructuraciones: fusiones entre micro controladas por los mismos socios, liquidaciones de empresas “de reserva”, reorientación hacia PFA/II en ciertos sectores de servicios.
A mediano y largo plazo
Reconfiguración del segmento de microempresas
Los analistas ven una polarización: micro muy pequeñas, orientadas hacia la flexibilidad y freelancing, permanecen en el régimen del 1%; las empresas que crecen por encima de 100.000 euros son empujadas a adoptar gobernanza y reporte de tipo “empresa normal” (impuesto sobre beneficios, mayor capitalización, transparencia).
Impacto sobre inversiones
El impuesto del 1% sobre ingresos sigue siendo atractivo para negocios escalables con activos intangibles, pero para inversiones intensivas en capital (producción, logística) el paso a beneficios puede convertirse en un factor desalentador si no está correlacionado con esquemas de ayuda o amortización acelerada.
Efectos sobre la economía
La limitación de micro por beneficiario y el endurecimiento de las reglas de salario y e-Factura deberían reducir la “optimización” y la evasión a través de micro, pero existe el riesgo de que parte de la actividad migre a la zona no fiscalizada si la administración se vuelve demasiado gravosa.
Algunos economistas subrayan que las medidas se inscriben en una tendencia más amplia de “estrechamiento del tornillo” después de años en los que el régimen micro fue utilizado como instrumento de dumping fiscal interno, generando distorsiones entre micro y las empresas que pagan impuesto sobre beneficios.
Análisis realizado con el apoyo de la plataforma NewsVibe y de Perplexity
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