La decisión confirma la violación de las reglas de competencia, pero ajusta la sanción para reflejar la limitada magnitud de las prácticas anticompetitivas.
La responsabilidad de Intel por las restricciones anticompetitivas sigue vigente, pero el TJUE reduce la multa impuesta por la Comisión Europea a 237 millones de EUR.
La industria de los semiconductores está nuevamente en el centro del análisis jurídico europeo, tras la reducción por parte del Tribunal General de la multa impuesta a Intel.
Bruselas, 10 de diciembre de 2025 - El Tribunal General de la Unión Europea ha mantenido la decisión de la Comisión Europea de 2023 sobre las restricciones anticompetitivas impuestas por Intel a algunos fabricantes de computadoras, pero ha reducido la multa de 376,36 millones de EUR a 237,1 millones de EUR, según la sentencia publicada el 10 de diciembre de 2025. El tribunal confirma que estas "naked restrictions" estaban dirigidas a limitar el uso de procesadores AMD por parte de HP, Acer y Lenovo.
En resumen
La multa a Intel disminuye de 376 millones de EUR a 237,1 millones de EUR.
El tribunal confirma la existencia de "naked restrictions" contra AMD.
El ajuste está motivado por el número reducido de dispositivos afectados y por las pausas temporales entre las prácticas.
La decisión forma parte de un litigio iniciado en 2009 y reanudado en varias etapas.
Intel puede apelar al Tribunal de Justicia en un plazo de dos meses y diez días.
El Tribunal General concluyó que Intel había violado la legislación europea en materia de competencia al imponer restricciones explícitas a algunos fabricantes de computadoras, entre ellos HP, Acer y Lenovo, para limitar el uso de procesadores AMD. Los jueces confirmaron que estas prácticas se encuadran en la categoría de "naked restrictions", un tipo de comportamiento que elimina la posibilidad de una justificación objetiva y busca directamente restringir la competencia en el mercado de procesadores x86.
El tribunal señaló, sin embargo, que el valor de la multa impuesta por la Comisión Europea en 2023, de 376,36 millones de EUR, debe ajustarse. Este consideró que un número relativamente limitado de computadoras estaba afectado por las restricciones y que entre algunos episodios del comportamiento anticompetitivo hubo una pausa de aproximadamente doce meses. Por lo tanto, el tribunal estableció una sanción final de 237.105.540 EUR.
La decisión es un nuevo episodio en un litigio complejo iniciado en 2009, cuando la Comisión impuso a Intel una multa inicial de 1,06 mil millones de EUR. En los años siguientes, diferentes componentes del caso fueron anulados o devueltos para reanálisis por los tribunales europeos, lo que llevó a la Comisión a emitir en 2023 una nueva decisión sobre solo los hechos que permanecían vigentes.
El tribunal también confirmó que la institución europea tenía la competencia para reevaluar y sancionar estas prácticas sin reabrir todo el expediente, dado que los jueces ya habían confirmado el carácter anticompetitivo de las restricciones respectivas.
Intel tiene la posibilidad de apelar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, limitado a cuestiones de derecho, en el plazo legal de dos meses y diez días a partir de la notificación de la sentencia.