La crisis de los salarios bajos en Alemania es un problema persistente, con más de 6 millones de empleados viviendo con ingresos reducidos, representando el 16% del total de los puestos de trabajo. La industria de la hostelería es la más afectada, con el 51% de los empleados teniendo salarios bajos. Aunque el salario mínimo ha aumentado, y la proporción de puestos de trabajo con salarios bajos ha disminuido del 21% en 2014 al 16% en 2025, la desigualdad salarial sigue siendo un problema.
El umbral de los salarios bajos se ha establecido en 14,32 EUR por hora en 2025. Además, la brecha salarial entre aquellos con ingresos bajos y aquellos con ingresos altos se ha mantenido constante, con una diferencia de 2,95 veces entre las dos categorías. Esta situación plantea preguntas sobre la estabilidad del mercado laboral y el impacto en la vida de los empleados.