Cinco redes de investigación del África subsahariana reciben más de 64 millones de euros a través de Global Health EDCTP3 para reducir el tiempo entre la aparición de una epidemia y el inicio de los ensayos clínicos. La asociación UE-África presentó el 29 de octubre esta generación de proyectos, que prepara laboratorios, personal y protocolos antes de una emergencia sanitaria. Sus capacidades ya se están evaluando para un posible apoyo a la investigación de vacunas contra el virus del Ébola Bundibugyo en la República Democrática del Congo.
En resumen, Global Health EDCTP3, la asociación de investigación entre la UE y países africanos y europeos, apoya cinco redes con aproximadamente 64,11 millones de euros. Los proyectos comenzaron entre mayo y julio de 2026. Las redes tienen como objetivo preparar con antelación los laboratorios, el personal y los protocolos de investigación, de modo que los ensayos clínicos puedan comenzar más rápidamente cuando aparezca un brote. La financiación ya incluye la contribución de CEPI, de 6,83 millones de euros, a cuatro redes y el apoyo británico a WANETAM-4. Estas cantidades no se suman de nuevo al total. Los proyectos abarcan África Central, Oriental y Occidental, junto con consorcios de alcance continental. Combinan la vigilancia de enfermedades, la modernización de laboratorios y la formación de investigadores. EDCTP3 está inventariando las capacidades de las redes para un posible apoyo en especie al estudio Tumaini, iniciado en Bunia el 23 de octubre. El estudio prueba vacunas contra el virus Bundibugyo; su eficacia frente a este virus aún no está demostrada.
Lo que está en juego es que los investigadores puedan evaluar vacunas, tratamientos o métodos de diagnóstico cuando los datos son más urgentemente necesarios. Un ensayo clínico no puede comenzar únicamente llevando un producto a una zona afectada. Necesita equipos formados, laboratorios operativos, información sobre la población local, sistemas seguros de gestión de datos y autorizaciones éticas y regulatorias. Si todo ello se prepara solo después de la aparición del brote, se pierde un tiempo importante para la investigación.
SINCEP-Africa, PRESERVE, EACCR4, ACT-PREP y WANETAM-4 fueron seleccionadas mediante la convocatoria de EDCTP3 de 2025 para redes regionales de excelencia y consorcios de preparación ante epidemias. Continúan o amplían colaboraciones construidas a través de los anteriores programas EDCTP. Entre brotes, los centros siguen activos en la investigación de enfermedades como la tuberculosis, la malaria y el VIH, manteniendo el personal y la infraestructura que podrían movilizarse en una emergencia.
Las fichas de los cinco proyectos indican conjuntamente aproximadamente 64,11 millones de euros. La financiación procede del mecanismo común de la asociación, que combina recursos europeos y contribuciones de otros socios. El anuncio no indica que la totalidad de la suma ya haya sido abonada a los beneficiarios.
La contribución de CEPI, la organización internacional que apoya el desarrollo de vacunas contra amenazas epidémicas, asciende a 6,83 millones de euros y está incluida en la financiación de EACCR4, ACT-PREP, SINCEP-Africa y, parcialmente, PRESERVE. WANETAM-4 recibe el apoyo del Departamento británico de Salud y Atención Social, DHSC, a través del Instituto Nacional de Investigación en Salud y Atención, NIHR. El comunicado presenta por separado otras coinversiones de los socios; estas no deben confundirse con las contribuciones ya incluidas en el total de EDCTP3.
SINCEP-Africa recibe aproximadamente 13,37 millones de euros y parte de la red INDEPTH de vigilancia demográfica y sanitaria. El proyecto comprende 14 centros existentes y dos nuevos, en Côte d’Ivoire y la RD del Congo. Su objetivo es transformar la información recopilada constantemente en las comunidades en una base para la investigación rápida durante las epidemias. Aproximadamente 500 investigadores y miembros de los equipos de apoyo recibirían formación, y al menos cinco laboratorios serían acreditados. También están previstos sistemas electrónicos de vigilancia que utilizan inteligencia artificial para analizar los datos.
En África Central, PRESERVE recibe aproximadamente 12,48 millones de euros y hace hincapié en el vínculo entre la salud humana, animal y ambiental, conocido como enfoque One Health. El proyecto busca reforzar los laboratorios y la vigilancia, así como preparar herramientas y protocolos adaptables para ensayos clínicos. La dirección científica corresponde a la Fondation Congolaise pour la Recherche Médicale, de Brazzaville, República del Congo. La cooperación transfronteriza es importante para las infecciones que pueden circular entre especies y países.
EACCR4, financiado con aproximadamente 12,75 millones de euros, desarrolla la investigación clínica en África Oriental mediante un consorcio que incluye instituciones de 13 países. La RD del Congo, Somalia y Zambia se incorporaron a la red para reforzar sus capacidades de investigación. El proyecto prevé modernizar al menos dos centros clínicos, apoyar la certificación de laboratorios y formar a investigadores al inicio de su carrera. La preparación ante epidemias incluye vigilancia genómica y laboratorios móviles en la RD del Congo y Zambia, en paralelo con la investigación sobre tuberculosis, VIH, malaria y resistencia a los medicamentos.
ACT-PREP, con una financiación de aproximadamente 12,75 millones de euros, tiene como objetivo integrar la preparación de los ensayos clínicos en los sistemas nacionales de salud pública. El proyecto incluye formación avanzada para más de 700 investigadores, la modernización de al menos cinco laboratorios y el desarrollo de protocolos normalizados. Los talleres para los comités de ética y las autoridades reguladoras buscan una evaluación más eficiente de los ensayos, manteniendo las garantías para los participantes. La preparación administrativa y científica forma así parte de la respuesta a los brotes, junto con los equipos.
En África Occidental, WANETAM-4 recibe aproximadamente 12,75 millones de euros y reúne instituciones de 12 países subsaharianos, incluidos países anglófonos, francófonos y lusófonos. La red continúa la investigación sobre tuberculosis, malaria, VIH y enfermedades tropicales desatendidas, al tiempo que se prepara para las epidemias. Un programa especial de vigilancia y preparación involucrará a 30 investigadores y especialistas en salud pública procedentes de 13 institutos nacionales. La formación y los estudios realizados conjuntamente buscan reducir las barreras institucionales y lingüísticas entre los centros.
La utilidad de estos vínculos está siendo puesta a prueba por el brote de Bundibugyo en la RD del Congo. Según el comunicado de EDCTP3, la organización está inventariando la experiencia, los centros y la infraestructura de las cinco redes para identificar posibilidades de apoyo en especie al estudio Tumaini. Este comenzó en Bunia el 23 de octubre, cuando se vacunó al primer participante, según la Organización Mundial de la Salud y el Instituto de Medicina Tropical de Amberes. El estudio de fase 2/3 está dirigido y copatrocinado por el Institut National de Recherche Biomédicale de la RD del Congo y la Universidad de Amberes, en el marco de la respuesta coordinada por las autoridades congoleñas.
Tumaini tiene como objetivo evaluar la seguridad, la respuesta inmunitaria y la eficacia de varias vacunas candidatas contra el virus Bundibugyo. El inicio del estudio no equivale a demostrar su eficacia, y la identificación de las capacidades disponibles en las redes no confirma que todas participen ya en el estudio. Sin embargo, el ejemplo muestra el vínculo práctico entre la financiación de laboratorios en periodos ordinarios y la posibilidad de organizar investigaciones durante una epidemia.
Global Health EDCTP3 es una asociación europea y africana organizada como una empresa común de la UE y la Asociación EDCTP, que reúne a países europeos y africanos. Financia la investigación a través del programa Horizonte Europa, con contribuciones de sus miembros y de otros socios. Los cinco proyectos comenzaron entre mayo y julio de 2026, y sus periodos de ejecución terminan en 2030 o 2031. El anuncio colectivo de octubre debe leerse dentro de esta cronología, sin confundirse con la concesión de todas las subvenciones en el mismo día.
Los resultados dependerán de la capacidad de los centros para mantener los equipos, los laboratorios y las colaboraciones a lo largo del tiempo y utilizarlos en estudios pertinentes para las poblaciones locales. Para las redes, la prueba práctica será pasar de la infraestructura y la formación a una investigación que pueda activarse a tiempo, respetando la seguridad de los participantes y generando datos útiles para las decisiones de salud pública.
Últimas noticias
20:39
20:21
20:04
20:04
19:50
Ver más noticias