El presidente Nicușor Dan declaró que, en su opinión, la dimisión de un consejero que no apoya constantemente las posiciones del dignatario es una práctica normal en cualquier país. Subrayó que, en tales situaciones, el dignatario debería comunicar de manera calmada y firme al consejero que no puede continuar la colaboración, y el consejero debería presentar su dimisión.
Esta fue su reacción a la destitución de Ludovic Orban de su cargo como consejero presidencial, una decisión tomada el martes. Orban confirmó que no tiene rencor hacia el presidente y mencionó que no se sintió cómodo en este cargo. Además, Dan comentó sobre la entrada de Orban en el PNL, afirmando que cada partido tiene el derecho de crear y desarrollar su estrategia en el marco de la democracia.
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