El exconsejero presidencial le envía una advertencia al presidente Nicușor Dan, subrayando el riesgo de que la función le "suba a la cabeza". Orban espera que Dan permanezca modesto y conectado a la realidad, sin dejarse influenciar por el círculo de consejeros a su alrededor. Además, considera que Dan debería haber priorizado los cambios en la dirección del SRI, SIE y SPP, argumentando que cada presidente debería tener una visión clara sobre estas instituciones. Orban mencionó que, si hubiera sido presidente, habría actuado rápidamente para nombrar nuevos líderes en estos servicios, teniendo en cuenta que en el SRI no hay un director civil desde hace dos años. Además, Orban describió a Ilie Bolojan como un líder honesto, pero incómodo, y subrayó que esperaba un apoyo más firme por parte del presidente hacia él. Criticó el juego político del PSD, que, en su opinión, mantiene el poder mientras se presenta como oposición. Orban subrayó la necesidad de una reforma legislativa para modernizar las regulaciones de los servicios de inteligencia.
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