Contexto: Rumanía había comprado anteriormente licencias para un software de criminalística digital impugnado por EE. UU.
Antes de debatir las prohibiciones relativas al software procedente de Rusia, las autoridades rumanas compraron o renovaron en 2026 licencias para Oxygen Forensic Detective, un programa utilizado para extraer y analizar datos de teléfonos y ordenadores. Según la noticia, el producto fue presentado como estadounidense, pero el Departamento de Justicia de EE. UU. sostuvo que la empresa estaba controlada a través de una compañía de Chipre por cinco ciudadanos rusos y que el software habría sido desarrollado y administrado desde Rusia; además, el director general y otro funcionario fueron arrestados y acusados de fraude electrónico.