En Tanzania, la violencia ha escalado durante las elecciones presidenciales y parlamentarias, resultando en aproximadamente 700 muertes, según el principal partido de oposición, Chadema. Las protestas estallaron en medio de una represión severa, con los más importantes adversarios de la presidenta Samia Suluhu Hassan ya sea encarcelados o descalificados. Un periodista de AFP reportó disparos en Dar es Salaam, donde los manifestantes incendiaron una comisaría de policía.
Además, las fuerzas de seguridad han sido acusadas de intentar controlar la información sobre el número de víctimas. A pesar del bloqueo de internet y de un estado de emergencia, las protestas continúan, y la ONU ha pedido evitar el uso de fuerza desproporcionada. Los resultados de las elecciones no son conocidos, pero se espera que el partido en el poder, CCM, obtenga una victoria aplastante, mientras que el partido de oposición ACT-Wazalendo impugna los resultados, acusando fraude.
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