El primer ministro húngaro Viktor Orbán tuvo el lunes una audiencia en el Vaticano con el Papa León XIV, donde solicitó apoyo para los esfuerzos de Hungría para detener la guerra en Ucrania y promover la paz en la región. Orbán subrayó el peligro de la habitualidad con las guerras y advirtió que, si no se actúa, el conflicto podría afectar a Hungría.
Después de la reunión con el Papa, Orbán discutió con el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, sobre las relaciones bilaterales, la importancia de la familia y la protección de las comunidades cristianas vulnerables. El comunicado del Vaticano mencionó que las discusiones también incluyeron problemas europeos, con énfasis en el conflicto en Ucrania y la situación en Oriente Medio. Orbán anunció que informará también a la primera ministra italiana Giorgia Meloni sobre los esfuerzos de Hungría para construir una coalición antirrebeldía.