Antes de la operación de rescate, Ucrania estaba reforzando sus capacidades relacionadas con los drones en un contexto de guerra. En el marco del ejercicio militar Combined Resolve en Alemania (celebrado en abril y mayo), los operadores ucranianos de drones de la Brigada 412 demostraron, en simulaciones, una ventaja frente a las fuerzas estadounidenses, incluso mediante la detección rápida de vehículos y el uso de tácticas de guerra electrónica.
Al mismo tiempo, en tierra se informaba de ataques masivos con drones contra ciudades ucranianas: Rusia lanzó 205 drones contra Ucrania, y en la zona de Járkov varias personas resultaron heridas tras los impactos en el distrito de Industrialnyi. En Kiev y Odesa, las autoridades anunciaron víctimas y daños, y el intercambio de ataques se produjo pocos días después de los anuncios sobre la posibilidad de que la infraestructura energética no se viera afectada.